Las estafas por mensajería están aprovechando los canales cotidianos de comunicación para acelerar el robo de dinero e información personal. WhatsApp está presente en 43% de los fraudes analizados y los SMS o iMessage en 40%, mientras que 52% de las estafas exitosas se completa en menos de 30 minutos, de acuerdo con un estudio internacional de Kaspersky. La inteligencia artificial agrega una nueva dificultad: 66% de las víctimas considera que esta tecnología estuvo involucrada en el engaño que sufrió.
El impacto financiero puede ser considerable. 51% de las víctimas termina perdiendo dinero y una estafa exitosa genera una pérdida promedio de 733 dólares por persona, mientras 43% entrega información personal como nombres, teléfonos o correos electrónicos.
WhatsApp y SMS concentran las estafas por mensajería
El estudio The Great Messaging Heist encontró que los delincuentes recurren a las mismas plataformas utilizadas para mantener contacto con familiares, empresas, bancos o servicios.
WhatsApp aparece en 43% de los casos, seguido por SMS o iMessage con 40%.
La distribución reportada fue:
- WhatsApp: 43%
- SMS/iMessage: 40%
- Facebook: 27%
- Telegram: 22%
- Instagram: 19%
Los porcentajes no deben interpretarse como una distribución exclusiva que sume 100%, debido a que un mismo fraude puede involucrar diferentes plataformas.
De hecho, 63% de las estafas analizadas se desarrolla a través de varios canales. Una interacción puede comenzar mediante SMS, trasladarse posteriormente a WhatsApp y continuar en Telegram.
Esta estrategia permite prolongar la conversación y construir una interacción que puede resultar más creíble para la víctima.
Falsas inversiones están entre los fraudes más frecuentes
Los ciberdelincuentes también utilizan diferentes pretextos para iniciar la comunicación.
Las notificaciones falsas de entregas encabezan las modalidades reportadas por el estudio con 38%, seguidas de cerca por las estafas de inversión, con 37%.
La suplantación de marcas alcanza 31% de los casos.
Este último dato plantea un riesgo adicional para empresas e instituciones financieras, debido a que los delincuentes pueden replicar logos, lenguaje corporativo y formatos para hacerse pasar por una organización conocida.
Un mensaje sobre un supuesto bloqueo de cuenta, un pago pendiente o una operación bancaria puede utilizar esa familiaridad para generar una respuesta inmediata.
El fraude puede completarse en menos de cinco minutos
La velocidad aparece como una característica central de estos ataques.
Más de la mitad de las estafas exitosas analizadas, 52%, se completa en menos de media hora desde que ocurre el primer contacto hasta que la víctima entrega dinero o información.
Aproximadamente una de cada siete ocurre incluso en menos de cinco minutos.
Los mensajes recurren a situaciones como:
- Bloqueos de cuentas.
- Pagos supuestamente urgentes.
- Paquetes pendientes.
- Problemas de familiares.
- Oportunidades de inversión.
- Comunicaciones que aparentan proceder de empresas conocidas.
El objetivo es reducir el periodo disponible para comprobar el origen de la comunicación antes de realizar una transferencia, abrir un enlace o proporcionar información.
¿Cuánto dinero pierden las víctimas?
Las consecuencias no se limitan al acceso a información.
El estudio encontró que 51% de las víctimas perdió dinero, mientras 43% entregó datos personales.
La pérdida promedio entre las estafas exitosas alcanzó 733 dólares por víctima.
Además, 28% afirmó haber sido estafado tres o más veces durante los seis meses previos.
Kaspersky señala que la reincidencia puede estar relacionada con la circulación posterior de datos de contacto, que pueden utilizarse nuevamente para realizar otros intentos de fraude.
IA hace más creíbles los mensajes fraudulentos
La inteligencia artificial está incorporando una nueva variable al problema.
El 66% de las víctimas encuestadas considera que la IA estuvo involucrada en la estafa que experimentó.
Entre ellas, el estudio reportó diferentes formas de utilización percibida:
- 42% identificó mensajes escritos mediante inteligencia artificial.
- 31% reportó voces generadas o clonadas.
- 25% encontró imágenes o videos deepfake.
La capacidad para generar textos más naturales puede reducir algunas de las señales tradicionalmente asociadas con intentos de fraude, como errores de redacción, mensajes poco coherentes o expresiones que no coinciden con la organización que supuestamente realiza el contacto.
También permite reproducir tonos y formatos similares a los utilizados por bancos, empresas, servicios de entrega o personas conocidas.
“Los ciberdelincuentes están construyendo recorridos mucho más elaborados: pueden iniciar el contacto por SMS, trasladarlo después a WhatsApp o Telegram y apoyarse en inteligencia artificial para adaptar el lenguaje, imitar el tono de una marca o generar contenidos más creíbles”, explicó Lisandro Ubiedo, analista Senior de Seguridad en el Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina en Kaspersky.
¿Cómo detectar una posible estafa por WhatsApp o SMS?
Kaspersky recomienda desconfiar particularmente de mensajes que intentan generar una reacción urgente.
Recibir una comunicación con el logotipo de una empresa, datos personales correctos o un nombre conocido tampoco garantiza su autenticidad.
La recomendación es comprobar el número, remitente y dirección de los enlaces y, ante cualquier duda, acceder directamente a la aplicación o página oficial de la organización, en lugar de hacerlo desde el vínculo recibido.
Para las empresas, la compañía de ciberseguridad plantea establecer claramente qué canales utilizan para contactar a sus clientes y especificar qué información nunca solicitarán mediante WhatsApp, SMS o Telegram.
Las estafas financieras entran en una nueva etapa con la IA
La combinación entre inteligencia artificial, suplantación de marcas y comunicación multiplataforma está reduciendo algunas de las señales que antes facilitaban reconocer un fraude. Cuando más de la mitad de las estafas exitosas puede concretarse en menos de 30 minutos y la pérdida promedio alcanza 733 dólares, el tiempo para verificar una solicitud se convierte en una barrera de protección. Para usuarios, bancos y empresas, confirmar una operación mediante canales oficiales antes de transferir dinero o entregar información adquiere mayor relevancia conforme los mensajes fraudulentos se vuelven más convincentes.


