La economía artesanal tendrá un escaparate directo frente al mercado turístico de la Riviera Maya. La tercera edición de la Feria Xcaret de Arte Popular Mexicano reúne a 146 maestras y maestros artesanos de distintas regiones del país, quienes podrán exhibir y comercializar sus piezas sin intermediarios y sin pagar por participar.
El encuentro se realiza del 24 al 27 de septiembre en la Hacienda Henequenera de Parque Xcaret y reúne productos elaborados con cerámica, textiles, madera, fibras vegetales, joyería, piel, piedra, vidrio, amate y metalistería, además de expresiones como arte wixárika, cartonería, popotillo y orfebrería.
El modelo planteado por Grupo Xcaret busca colocar al productor directamente frente al comprador. Desde una perspectiva económica, la ausencia de intermediarios permite que el valor de la venta llegue directamente a quienes elaboran las piezas, aunque la compañía no informó una estimación de ventas, derrama económica o número esperado de compradores durante los cuatro días.
Venta directa busca trasladar el valor al artesano
Una de las características centrales de la feria es que cada participante dispone de un espacio para exhibir y vender sus creaciones sin costo de participación.
Grupo Xcaret señala que el objetivo es favorecer que el valor de las piezas llegue directamente a sus creadores.
La comercialización sin intermediarios puede modificar la relación entre productor y consumidor al permitir que el artesano presente personalmente los procesos, materiales, técnicas y tiempo de trabajo involucrados en cada pieza.
La iniciativa también busca reducir una práctica frecuente alrededor de este mercado: el regateo.
La compañía plantea que conocer directamente al creador y el proceso de producción puede contribuir a modificar la percepción sobre cuánto debe pagarse por una artesanía.
¿Qué se puede comprar en la Feria Xcaret de Arte Popular Mexicano?
La tercera edición reúne diferentes técnicas y materiales representativos del arte popular mexicano. Entre ellos se encuentran:
- Cerámica, textiles y madera.
- Fibras vegetales, piel y piedra.
- Joyería, metalistería y orfebrería.
- Vidrio, amate y guajes.
- Cartonería y popotillo.
- Arte wixárika.
- Indumentaria y accesorios tradicionales.
La oferta comercial se complementa con demostraciones de técnicas artesanales, ponencias, conversatorios, un concurso de arte popular y pasarelas.
El encuentro pretende así generar una relación que no se limite a la transacción económica, sino que permita explicar el conocimiento y las horas de trabajo incorporadas en los productos.
“El arte popular es una de las formas en las que México mantiene viva su memoria. Detrás de cada pieza existe el conocimiento de una maestra o un maestro artesano que incluye años de tradición, muchas horas de trabajo y una historia que merece ser conocida y valorada”, señaló Elizabeth Lugo Monjarras, Directora Ejecutiva de Parques Tours y Naviera de Grupo Xcaret.
Artesanías y turismo: un mercado con consumidores nacionales e internacionales
La ubicación de la feria incorpora otro componente: su realización dentro de Parque Xcaret, en la Riviera Maya.
Grupo Xcaret opera parques, hoteles, tours y servicios de transportación marítima dentro de uno de los principales corredores turísticos del país. La empresa cuenta entre sus unidades con Xcaret, Xel-Há, Xplor, Xplor Fuego, Xoximilco y Xenses, además de Hotel Xcaret México, Hotel Xcaret Arte y La Casa de la Playa.
Para los participantes, realizar la feria dentro de este ecosistema abre un espacio de exposición frente a visitantes que ya consumen experiencias vinculadas con cultura y turismo.
El comunicado, sin embargo, no especifica cuántos visitantes de Parque Xcaret tendrán acceso a la feria, cuántos compradores se esperan ni qué porcentaje corresponde a turistas nacionales o extranjeros. Tampoco establece precios promedio de las artesanías.
Por ello, no es posible calcular con la información disponible el impacto económico que representará el encuentro para los 146 participantes.
El reto de poner precio al conocimiento artesanal
La venta de una artesanía involucra variables que no siempre son visibles para el consumidor: materiales, horas de producción, especialización técnica y conocimientos transmitidos entre generaciones.
La feria busca hacer visibles esos elementos mediante el contacto directo con quienes producen las piezas.
“Generar espacios para que puedan compartir directamente su trabajo nos permite acercarnos a nuestras raíces y al mismo tiempo, contribuir a que estos saberes continúen transmitiéndose a las nuevas generaciones”, agregó Lugo Monjarras.
Esta relación directa también puede convertirse en una herramienta para explicar por qué dos productos aparentemente similares tienen precios diferentes dependiendo de la técnica, materiales y trabajo involucrados.
Turismo cultural como escaparate para pequeños productores
La tercera edición de la Feria Xcaret se desarrolla alrededor de una combinación entre turismo, cultura y comercialización directa.
Para Grupo Xcaret, el evento forma parte de sus acciones para preservar y difundir el patrimonio cultural mexicano. Para los artesanos, el componente económico está en disponer de un punto de venta sin costo de participación y sin intermediarios durante cuatro días.
La ausencia de cifras sobre ventas impide dimensionar cuánto ingreso puede generar este modelo. Sin embargo, el planteamiento toca uno de los principales desafíos de los pequeños productores: capturar una mayor proporción del precio final de aquello que elaboran.
En ese sentido, el valor financiero de la feria no dependerá solamente de cuántas piezas se vendan entre el 24 y el 27 de septiembre. El modelo pone a prueba una relación comercial distinta: acercar directamente al productor con un consumidor turístico y trasladar la conversación desde cuánto puede rebajarse una artesanía hacia cuánto valen el trabajo, la técnica y el conocimiento incorporados en ella.


