Antes de llegar a una botella, el agua mineral de manantial Peñafiel puede pasar aproximadamente cinco años bajo tierra. Su recorrido comienza con el deshielo del Citlaltépetl, en el Pico de Orizaba, continúa a través de las formaciones geológicas del Valle de Tehuacán y termina en una fuente ubicada a más de 180 metros de profundidad.
El proceso natural forma parte de una cadena productiva que conecta los recursos hídricos de Puebla con una operación nacional de bebidas. Grupo Peñafiel cuenta actualmente con aproximadamente 5,600 colaboradores, más de 30 centros de distribución y tres plantas de manufactura en México.
La planta de Tehuacán ocupa una posición particular dentro de esa estructura. Además de producir agua mineral de manantial, abastece principalmente a las regiones centro, sur y sureste del país y mantiene un vínculo económico y turístico con una ciudad cuya historia está ligada a sus manantiales.
¿De dónde viene el agua mineral de Peñafiel?
De acuerdo con Grupo Peñafiel, el recorrido comienza en el Citlaltépetl, con el deshielo del Pico de Orizaba.
El agua se filtra posteriormente por las formaciones geológicas del Valle de Tehuacán, un territorio que hace millones de años estuvo cubierto por el mar.
Durante aproximadamente cinco años, atraviesa capas de roca y arcilla que funcionan como filtros naturales. En ese proceso incorpora minerales como calcio, magnesio, potasio y sodio.
El agua utilizada por Peñafiel proviene finalmente de una fuente situada a más de 180 metros de profundidad. Posteriormente, el gas se incorpora durante el proceso comprendido entre el almacenamiento y el embotellamiento, bajo controles y certificaciones que, según la compañía, son auditados de manera constante.
El comunicado no proporciona cifras sobre el volumen extraído, capacidad de producción de la planta o cantidad de agua utilizada anualmente, por lo que no es posible dimensionar esos aspectos a partir de la información disponible.
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Tehuacán, un activo productivo para Peñafiel
La relación comercial con el agua de Tehuacán tiene una historia de varios siglos.
Los primeros análisis formales documentados del Agua de Tehuacán datan de 1795. Posteriormente, en 1948 se adoptó oficialmente el nombre Peñafiel.
Actualmente, la planta ubicada en Puebla concentra parte de la producción que se distribuye principalmente hacia el centro, sur y sureste de México.
La compañía utiliza una combinación de canales para colocar sus productos en el mercado:
- Autoservicios y cadenas nacionales.
- Redes locales de comercialización.
- Socios regionales.
- Más de 30 centros de distribución a escala nacional.
- Producción respaldada por tres plantas ubicadas en Puebla, Jalisco y Estado de México.
Grupo Peñafiel también forma parte de Keurig Dr Pepper (KDP) y opera en México un portafolio de bebidas carbonatadas y no carbonatadas que incluye marcas como Peñafiel, Clamato, Squirt, Aguafiel, Dr Pepper, Crush, Snapple, Canada Dry y Schweppes.

Cuidar el acuífero también entra en la ecuación del negocio
Para una compañía cuyo producto depende directamente de una fuente natural, la disponibilidad de agua constituye un elemento relacionado con la continuidad de sus operaciones.
Grupo Peñafiel reporta programas de economía circular, reforestación y empleabilidad en la región de Tehuacán. En el componente ambiental, las acciones se concentran principalmente en las áreas boscosas que rodean las fuentes de agua mineral.
“Estos esfuerzos se enfocan en la recuperación y el mantenimiento de las áreas boscosas circundantes, lo cual es crucial para favorecer la recarga y conservación a largo plazo de los mantos acuíferos que alimentan sus fuentes de agua mineral”, explicó Manuel Esquivel, gerente de la Planta de Tehuacán, Puebla.
El directivo añadió que el enfoque busca asegurar la viabilidad del recurso hídrico para futuras generaciones y reducir el impacto ecológico en la zona.
El documento no detalla montos de inversión destinados a estos programas, hectáreas reforestadas, metas de recuperación hídrica o indicadores cuantitativos sobre sus resultados.
Del agua mineral al turismo industrial en Tehuacán
La presencia de Peñafiel también ha generado un componente turístico alrededor de su historia.
En la planta se encuentra el Museo Hidromineral, un espacio que conserva documentos históricos y piezas originales vinculadas con más de un siglo de evolución del agua mineral y de la marca.
Durante únicamente el fin de semana de Semana Santa de 2026, el museo recibió alrededor de 9,000 visitantes, según cifras de la empresa.
El espacio permite vincular la actividad productiva con la historia de los manantiales de Tehuacán y la conservación del agua, además de atraer visitantes interesados en conocer el origen del producto.
La compañía no proporciona cifras sobre ingresos derivados del museo ni sobre la derrama económica que genera para Tehuacán, por lo que los 9,000 visitantes deben entenderse como una medición de afluencia y no como un indicador directo de impacto económico.
Tres plantas y 5,600 colaboradores sostienen la operación en México
La estructura de Grupo Peñafiel se extiende más allá de Puebla.
La compañía reporta aproximadamente 5,600 colaboradores, más de 30 centros de distribución y tres plantas manufactureras:
Tehuacán, Puebla, vinculada históricamente con el agua mineral de manantial; Tlajomulco, Jalisco; y Tecámac, Estado de México.
Esta infraestructura permite distribuir un portafolio de distintas categorías de bebidas en territorio nacional.
El comunicado no proporciona información sobre ingresos, participación de mercado, producción anual o contribución de cada planta a las ventas del grupo. Tampoco especifica qué proporción del negocio corresponde exclusivamente al agua mineral Peñafiel.
El recurso natural detrás de una cadena de valor nacional
La historia de Peñafiel permite observar cómo un recurso natural localizado puede convertirse en el punto de partida de una cadena que involucra manufactura, empleo, distribución, comercio y hasta turismo.
En este caso existe además una particularidad: el insumo principal necesita años para completar naturalmente su recorrido subterráneo, mientras la operación comercial trabaja con ciclos considerablemente más cortos.
Para Grupo Peñafiel, la conservación de los mantos acuíferos de Tehuacán está ligada no solamente al componente ambiental de su operación. La disponibilidad de la fuente que da origen al producto constituye también un factor para su continuidad productiva. Con tres plantas, miles de colaboradores y una red de más de 30 centros de distribución, el agua que inicia su recorrido bajo las montañas de Puebla termina formando parte de una cadena de valor que se extiende por distintas regiones del país.


