Invertir en bienes raíces no necesariamente requiere comprar una casa, departamento o local comercial. A través de los Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (FIBRAs) es posible adquirir certificados vinculados con portafolios de parques industriales, centros comerciales, hoteles, oficinas y otros inmuebles desde una casa de bolsa.
De acuerdo con información de la Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias (AMEFIBRA), un inversionista puede comenzar con alrededor de 500 pesos, dependiendo del precio de los certificados que quiera adquirir y de las condiciones de la plataforma utilizada.
El modelo permite participar en el mercado inmobiliario sin comprar directamente una propiedad y recibir las distribuciones que genere el fideicomiso. Sin embargo, como cualquier instrumento negociado en Bolsa, su precio puede subir o bajar y los rendimientos pasados no garantizan resultados futuros.
¿Qué es una FIBRA?
Una FIBRA es un vehículo de inversión que concentra activos inmobiliarios destinados principalmente al arrendamiento.
Los inversionistas pueden adquirir Certificados Bursátiles Fiduciarios Inmobiliarios (CBFI), que representan una participación en el fideicomiso y, por extensión, exposición al portafolio de propiedades que administra.
Durante una sesión de divulgación bursátil realizada en la Bolsa Mexicana de Valores, Luis Ortiz de Montellano, especialista financiero y autor de Vivir de las FIBRAs, explicó que estos instrumentos permiten acceder indirectamente a inmuebles de gran escala sin asumir individualmente tareas como cobrar rentas, administrar inquilinos o realizar mantenimiento.
En México, las FIBRAs deben distribuir entre sus tenedores al menos 95% de su resultado fiscal, de acuerdo con el esquema descrito por AMEFIBRA.
¿Realmente puedes comenzar con 500 pesos?
La información presentada por AMEFIBRA señala que es posible iniciar con montos cercanos a 500 pesos mediante aplicaciones bursátiles.
Esto contrasta con la compra tradicional de una propiedad, donde normalmente se requiere un enganche y, en muchos casos, contratar financiamiento hipotecario.
Para comprar FIBRAs tampoco se adquiere directamente una nave industrial, hotel o centro comercial completo. El dinero se destina a certificados del fideicomiso que agrupa esos activos.
AMEFIBRA reportó al segundo trimestre de 2026 que el sector contaba con más de un billón de pesos en activos, mientras su capitalización de mercado alcanzaba aproximadamente 600 mil millones de pesos.
Además, registraba 31 millones de metros cuadrados de Área Bruta Rentable distribuidos entre 2,210 propiedades.
De parques industriales a centros comerciales: ¿dónde se invierte el dinero?
Una de las características del modelo es que permite obtener exposición a diferentes segmentos inmobiliarios.
La asociación agrupa 15 FIBRAs y señala que sus activos abarcan sectores como:
- Industrial: parques logísticos y bodegas; concentra 65% del portafolio y alrededor de 22 millones de metros cuadrados de Área Bruta Rentable.
- Comercial: centros comerciales, plazas y tiendas de autoservicio.
- Oficinas: edificios corporativos en ciudades como Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.
- Hoteles: propiedades relacionadas con turismo de negocios y vacacional.
- Otros activos especializados: instalaciones educativas, inmuebles agroindustriales y espacios de almacenamiento.
El peso del segmento industrial coloca a las FIBRAs como uno de los vehículos bursátiles vinculados con la expansión logística y manufacturera del país.
¿Cómo comprar FIBRAs desde el celular?
El proceso descrito por Ortiz de Montellano comienza con la apertura de una cuenta en una casa de bolsa regulada en México.
Una vez abierta, el inversionista transfiere recursos desde su cuenta bancaria mediante SPEI hacia la cuenta asignada por la intermediaria.
Posteriormente debe localizar la FIBRA mediante su clave de pizarra y definir cuántos certificados quiere comprar.
La operación puede realizarse durante el horario bursátil mediante distintos tipos de órdenes. El documento menciona como ejemplos claves como FUNO11, FMTY14, FIHO12 y FSHOP13, pero su inclusión es ilustrativa y no constituye una recomendación de inversión.
Antes de adquirir cualquier instrumento resulta necesario revisar características como precio, liquidez, composición del portafolio, endeudamiento, historial de distribuciones y riesgos asociados.
FIBRAs vs. comprar una propiedad
AMEFIBRA presenta varias diferencias entre comprar directamente un inmueble e invertir mediante estos instrumentos.
Una propiedad física requiere normalmente un capital inicial considerable y concentra la inversión en uno o pocos inmuebles. Además, venderla puede requerir meses y supone gastos y responsabilidades de administración.
Las FIBRAs permiten comprar o vender certificados durante las sesiones bursátiles y obtener exposición a portafolios con múltiples propiedades.
Eso no significa que tengan liquidez garantizada al precio que el inversionista desea ni que estén exentas de riesgos.
El valor de los certificados puede verse afectado por las condiciones del mercado inmobiliario, tasas de interés, nivel de ocupación, endeudamiento, comportamiento de los arrendatarios y condiciones generales de los mercados financieros.
AMEFIBRA reporta rendimiento acumulado de 100.14% en cinco años
Uno de los datos destacados en la información presentada durante la conferencia es un rendimiento acumulado de 100.14% a cinco años para las FIBRAs.
El documento sostiene además que el desempeño del periodo superó al Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores y al S&P 500.
Sin embargo, el material no detalla en ese apartado el índice específico utilizado para representar al conjunto de FIBRAs, las fechas exactas de inicio y cierre del cálculo, si las distribuciones fueron reinvertidas ni la metodología empleada para hacer comparables los tres rendimientos.
Por ello, la cifra debe entenderse como el desempeño histórico presentado por AMEFIBRA y no como una rentabilidad que un nuevo inversionista pueda esperar obtener.
¿Las FIBRAs pagan ingresos periódicos?
Una de sus características son las distribuciones provenientes de los resultados generados por los fideicomisos.
Los recursos pueden proceder principalmente de las rentas obtenidas por las propiedades que forman parte de sus portafolios.
Para quien busca construir una estrategia de ingresos periódicos, este mecanismo puede ser atractivo, pero las distribuciones no deben confundirse con un rendimiento fijo.
Los montos pueden variar dependiendo del desempeño del fideicomiso y de las condiciones de sus propiedades.
“Para quien va empezando en el mundo de las inversiones, el mayor reto no es técnico, sino conceptual: entender que la Bolsa de Valores no es un juego de apuestas, sino una herramienta para adquirir participaciones en negocios e inmuebles reales que trabajan y generan dinero todos los días”, señaló Ortiz de Montellano.
Invertir 500 pesos es posible; entender el riesgo es indispensable
La reducción de las barreras de entrada permite que pequeños inversionistas obtengan exposición al mercado inmobiliario sin comprometer el capital que implicaría adquirir directamente una propiedad.
El monto inicial, sin embargo, no debe ser el único criterio.
Antes de comprar una FIBRA es necesario comprender qué propiedades integran su portafolio, quiénes son sus principales arrendatarios, cuánto debe, qué nivel de ocupación mantiene, cómo ha evolucionado el precio de sus certificados y qué distribuciones realiza.
Las FIBRAs abren una puerta al mercado inmobiliario desde cantidades considerablemente menores que una propiedad tradicional. La diferencia entre comprar un certificado y hacer una inversión informada estará en comprender que la accesibilidad no elimina el riesgo.


