La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo descartó que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) esté por desaparecer, luego de que su homólogo estadounidense, Donald Trump, planteara la posibilidad de privilegiar acuerdos comerciales bilaterales en lugar de mantener el esquema trilateral.
Durante su conferencia matutina de este lunes 12 de octubre, la mandataria confirmó que Estados Unidos decidió negociar por separado con México y Canadá, aunque aclaró que las conversaciones no representan la cancelación del tratado comercial vigente entre los tres países.
Sheinbaum reconoció avances en las negociaciones con Washington, particularmente en asuntos relacionados con los aranceles a las exportaciones mexicanas de automóviles, acero y aluminio. Sin embargo, precisó que todavía no existe un acuerdo definitivo.
Las declaraciones se producen en el contexto de la revisión del T-MEC, un proceso que definirá si los tres países acuerdan extender su vigencia o mantienen el calendario actual del tratado, sujeto a evaluaciones posteriores.
¿Qué dijo Donald Trump sobre el futuro del T-MEC?
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó la posibilidad de sustituir el esquema comercial trilateral por acuerdos bilaterales con México y Canadá.
Durante un discurso pronunciado el sábado en Clarksville, el mandatario estadounidense cuestionó la necesidad de mantener a Canadá dentro de las negociaciones y expresó su preferencia por alcanzar entendimientos comerciales independientes.
Estas declaraciones generaron interrogantes sobre la continuidad del T-MEC, que constituye el principal marco jurídico para el intercambio comercial entre las tres economías de América del Norte.
Ante este escenario, Sheinbaum aclaró que la decisión de Washington consiste, por ahora, en mantener conversaciones individuales con cada socio comercial.
“Por el momento, lo que decidió Estados Unidos es negociar por aparte Canadá y México. Nosotros tenemos conversaciones, todavía no llegamos a acuerdos”, explicó.
La presidenta insistió en que esta modalidad de negociación no modifica automáticamente la vigencia del tratado.
Sheinbaum descarta que las negociaciones bilaterales signifiquen el fin del T-MEC
La mandataria mexicana recordó que el T-MEC es un acuerdo internacional aprobado por los poderes legislativos de México, Estados Unidos y Canadá.
Por ello, la decisión de negociar bilateralmente determinados asuntos comerciales no equivale a terminar el tratado.
Sheinbaum explicó que el proceso de revisión contempla mecanismos específicos para determinar su continuidad y una posible ampliación de vigencia.
La presidenta también señaló que los tres países mantienen la posibilidad de alcanzar acuerdos durante las consultas posteriores.
Su postura busca diferenciar las conversaciones comerciales que actualmente sostiene México con Washington del procedimiento formal previsto para revisar el tratado.
¿Puede Estados Unidos cancelar el T-MEC unilateralmente?
El T-MEC contempla mecanismos jurídicos para su modificación, revisión y eventual retiro de alguno de sus integrantes.
En particular, el artículo 34.6 establece que una de las partes puede retirarse del tratado mediante una notificación escrita a las demás, con un plazo de seis meses para que el retiro surta efecto.
Sin embargo, las declaraciones políticas o la decisión de mantener negociaciones bilaterales no constituyen, por sí mismas, una notificación formal de retiro.
La información presentada durante la conferencia matutina no señala que Estados Unidos haya iniciado ese procedimiento.
Por tanto, el T-MEC continúa vigente y no existe una cancelación anunciada formalmente.
¿Cuándo termina el T-MEC y cómo funciona su revisión?
Uno de los principales puntos de discusión es la duración del tratado y el mecanismo establecido para extender su vigencia.
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020 y contempla un periodo inicial de 16 años, por lo que su vencimiento está previsto para 2036, salvo que los países acuerden extenderlo.
De acuerdo con el artículo 34.7, los tres socios deben realizar una revisión conjunta al cumplirse seis años de su entrada en vigor.
En esa evaluación pueden decidir si amplían la duración del acuerdo por un nuevo periodo de 16 años.
Si no existe consenso para extenderlo, el tratado no desaparece inmediatamente.
En ese escenario, se mantiene vigente conforme al calendario establecido y se realizan revisiones anuales para evaluar la posibilidad de alcanzar posteriormente un acuerdo de extensión.
México y Canadá buscan ampliar el tratado por 16 años
Durante su conferencia, Sheinbaum explicó que México y Canadá solicitaron extender la vigencia del T-MEC por un nuevo periodo de 16 años.
En contraste, señaló que Estados Unidos planteó conservar los diez años restantes de su duración original, con revisiones anuales.
La mandataria aclaró que esta diferencia no representa una decisión definitiva.
“Eso no quiere decir que a lo mejor en uno, dos o tres años se vuelva a repetir esta consulta para poder definir que son otros 16 años. No está cerrada esa posibilidad”, puntualizó.
La falta de consenso sobre la extensión no implica que el acuerdo deje de aplicarse en 2026.
México y Estados Unidos negocian aranceles a automóviles, acero y aluminio
Uno de los principales temas pendientes entre ambos gobiernos está relacionado con los aranceles impuestos por Estados Unidos a determinados productos mexicanos.
Sheinbaum reconoció avances en las conversaciones, particularmente en los sectores automotriz, siderúrgico y del aluminio.
Estas actividades forman parte de las cadenas de suministro de América del Norte y mantienen una relación comercial estrecha entre empresas de México y Estados Unidos.
No obstante, la presidenta evitó anticipar los resultados de las negociaciones.
“Hay avances. Todavía no tenemos un acuerdo final, pero seguimos dialogando, que es lo importante”, afirmó.
La información presentada no especifica nuevas tasas arancelarias, calendarios para su modificación ni compromisos definitivos de Washington.
¿Qué sectores mexicanos están involucrados en las negociaciones?
De acuerdo con lo señalado por Sheinbaum, los asuntos arancelarios pendientes se concentran principalmente en tres actividades:
- Industria automotriz: exportaciones de vehículos y operaciones vinculadas con las cadenas de producción regionales.
- Sector siderúrgico: comercio de acero y productos relacionados.
- Industria del aluminio: exportaciones de materiales utilizados en diferentes procesos manufactureros.
Aunque la presidenta confirmó avances, no detalló las condiciones que podrían establecerse para cada sector.
Tampoco informó si las conversaciones contemplan la eliminación total de los gravámenes, reducciones parciales o mecanismos específicos de excepción.
¿Qué impacto tendría una revisión prolongada del T-MEC para México?
La revisión del tratado representa un proceso relevante para las empresas que participan en el comercio regional.
El T-MEC establece reglas relacionadas con el acceso a mercados, el origen de las mercancías, las inversiones y diferentes obligaciones comerciales entre sus integrantes.
Por ello, las decisiones sobre su vigencia y las condiciones aplicables a determinados productos pueden influir en la planeación de inversiones y operaciones de exportación.
La incertidumbre sobre los aranceles y la duración del acuerdo puede dificultar la planeación de largo plazo, especialmente entre empresas que dependen de cadenas productivas integradas entre México, Estados Unidos y Canadá.
Sin embargo, la información difundida este lunes no incluye estimaciones sobre posibles pérdidas económicas, afectaciones al empleo o cancelaciones de inversiones.
Tampoco permite concluir que las negociaciones bilaterales vayan a modificar necesariamente las reglas del tratado.
¿Qué sigue en las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos?
El Gobierno mexicano continuará las conversaciones con Washington para atender los asuntos comerciales pendientes.
De acuerdo con Sheinbaum, existen avances, pero todavía no se cuenta con un acuerdo final.
La presidenta también dejó abierta la posibilidad de que los tres países retomen posteriormente la discusión sobre una extensión del T-MEC por un nuevo periodo de 16 años.
Mientras tanto, México, Estados Unidos y Canadá mantienen sus compromisos bajo el tratado vigente, sin que las declaraciones recientes representen una modificación automática de sus disposiciones.
La evolución de las negociaciones arancelarias y el mecanismo de revisión serán dos de los principales asuntos por observar durante los próximos meses.
El T-MEC sigue vigente, pero persiste la incertidumbre comercial
Las declaraciones de Claudia Sheinbaum establecen una diferencia entre dos procesos: las negociaciones bilaterales que Estados Unidos decidió mantener con sus socios y la revisión formal del tratado comercial de América del Norte.
Aunque Donald Trump ha planteado la posibilidad de privilegiar acuerdos individuales, no se ha anunciado una terminación formal del T-MEC.
El principal punto de desacuerdo se encuentra en la ampliación de su vigencia, mientras que los aranceles a productos mexicanos continúan formando parte de las conversaciones pendientes.
Para las empresas exportadoras, el escenario mantiene dos elementos relevantes: la continuidad del marco jurídico comercial y la falta de definiciones sobre determinadas medidas arancelarias.
La permanencia del tratado no garantiza por sí misma la eliminación de los aranceles, del mismo modo que la ausencia de un acuerdo para extenderlo en 2026 no supone su vencimiento inmediato.
Las próximas decisiones de los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá serán determinantes para conocer las condiciones comerciales que prevalecerán en América del Norte.


