martes, octubre 13, 2026
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El diseño de las redes sociales, la recopilación de datos personales y los modelos de negocio basados en publicidad pueden representar riesgos para la salud de niñas, niños y adolescentes, de acuerdo con una nueva serie de investigaciones científicas publicada por la revista médica The Lancet.

La publicación, presentada este 13 de octubre de 2026, analiza cómo los entornos digitales influyen en la salud y el bienestar de la población, particularmente durante la infancia y la adolescencia.

Entre los riesgos identificados se encuentran síntomas de ansiedad y depresión, alteraciones del sueño, problemas de concentración, baja autoestima, trastornos de la conducta alimentaria y sedentarismo.

Ante estos hallazgos, la organización civil El Poder del Consumidor llamó al Gobierno de México y al Congreso de la Unión a fortalecer la regulación de las plataformas digitales, con especial atención a la protección de datos personales, la publicidad dirigida a menores de edad y los mecanismos utilizados para prolongar el tiempo de navegación.

El planteamiento introduce un elemento relevante en la discusión sobre las redes sociales: la protección de los menores no debe depender exclusivamente de los padres de familia, sino también de las obligaciones de las empresas tecnológicas.

¿Qué dice The Lancet sobre los riesgos de las redes sociales para menores?

La serie científica Determinantes Digitales de la Salud, publicada por The Lancet, examina la influencia de las tecnologías digitales sobre las condiciones que determinan la salud individual y colectiva.

El análisis plantea que las plataformas digitales no deben considerarse espacios neutrales, debido a que su funcionamiento responde a decisiones de diseño, infraestructura y modelos comerciales.

Entre los factores que pueden influir en la experiencia de los usuarios se encuentran los sistemas de recomendación de contenidos, la recopilación de información personal y los mecanismos que buscan mantener la atención durante periodos prolongados.

Los especialistas reconocen que las tecnologías digitales ofrecen beneficios, como el acceso a información, herramientas de comunicación y entretenimiento.

Sin embargo, también advierten que determinadas características de estos entornos pueden incrementar la exposición a experiencias perjudiciales para la salud.

Ansiedad, depresión y problemas de sueño entre los riesgos identificados

De acuerdo con el comunicado difundido por El Poder del Consumidor, la serie científica analiza diferentes problemas asociados con los entornos digitales.

Entre ellos destacan:

  • Salud mental: síntomas de ansiedad, depresión y baja autoestima.
  • Imagen corporal: distorsión de la percepción física y mayor riesgo de trastornos de la conducta alimentaria.
  • Concentración: dificultades para mantener la atención durante determinadas actividades.
  • Descanso: patrones de sueño irregulares y menor calidad del descanso.
  • Salud física: sedentarismo y mayor riesgo de obesidad.
  • Conducta: posibles problemas relacionados con las experiencias digitales.

La investigación plantea la necesidad de analizar estos riesgos considerando las características de las plataformas y las condiciones de uso.

La identificación de asociaciones o riesgos no significa que todas las personas menores de edad que utilizan redes sociales desarrollarán estos problemas, ni que el uso de dispositivos digitales sea su única causa.

Solo uno de cada tres menores cumple recomendaciones sobre tiempo de pantalla

Uno de los datos destacados en el documento corresponde a una comparación internacional sobre el uso recreativo de dispositivos digitales.

De acuerdo con la información citada por El Poder del Consumidor, solo alrededor de un tercio de las niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años cumple con la recomendación de dedicar menos de dos horas diarias al tiempo de pantalla recreativo.

El análisis considera información de 57 países, lo que permite observar que la exposición prolongada a dispositivos digitales no es un fenómeno exclusivo de una región.

El resultado sugiere que una proporción importante de menores supera el tiempo de referencia utilizado en la comparación.

No obstante, el comunicado no proporciona un desglose específico para México.

¿Cuánto tiempo pasan los adolescentes frente a dispositivos digitales?

La información difundida señala que, en países de ingresos altos y medios, los adolescentes destinan en promedio:

PeriodoProporción del tiempo utilizando dispositivos digitales
Entre semana30%
Fin de semana23%

El documento también indica que en algunas regiones de menores ingresos la exposición puede ser elevada.

Como ejemplo, señala que aproximadamente dos de cada tres jóvenes en África reportan utilizar sus teléfonos durante más de tres horas diarias.

Estas cifras reflejan diferentes patrones de uso, aunque no deben interpretarse como mediciones exclusivas de redes sociales.

El tiempo de utilización de dispositivos también puede incluir otras actividades digitales.

El problema no es únicamente cuánto tiempo pasan los menores en internet

Uno de los principales planteamientos de la serie científica es que los riesgos de los entornos digitales no pueden explicarse exclusivamente mediante el tiempo de pantalla.

Los investigadores proponen analizar también cómo están diseñadas las plataformas, qué contenidos promueven y cuáles son los incentivos comerciales que orientan su funcionamiento.

Esta perspectiva amplía el debate sobre la responsabilidad de las empresas tecnológicas.

En lugar de concentrar todas las medidas preventivas en limitar el tiempo de conexión, el enfoque considera necesario revisar las características de los servicios utilizados por menores de edad.

Los modelos publicitarios también forman parte del debate

El documento señala que algunos modelos de negocio digitales dependen de la recopilación de información personal y de la publicidad.

En este contexto, los mecanismos diseñados para mantener la atención de los usuarios adquieren relevancia desde una perspectiva de salud pública.

Cuanto mayor es la interacción dentro de determinadas plataformas, mayores pueden ser las oportunidades para mostrar contenidos y mensajes comerciales.

Sin embargo, la investigación plantea que estos incentivos deben evaluarse cuando involucran a niñas, niños y adolescentes.

Entre los aspectos señalados se encuentran:

  • Recopilación y utilización de datos personales.
  • Exposición a publicidad potencialmente perjudicial.
  • Mecanismos que buscan prolongar la permanencia en pantalla.
  • Promoción de contenidos que pueden afectar la salud y el bienestar.
  • Falta de transparencia sobre determinadas prácticas comerciales.

El comunicado no presenta estimaciones sobre los ingresos publicitarios asociados con usuarios menores de edad ni cuantifica el impacto económico de posibles cambios regulatorios.

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Piden a México regular las redes sociales con un enfoque de salud pública

A partir de la publicación de The Lancet, la organización El Poder del Consumidor solicitó a las autoridades mexicanas impulsar un marco regulatorio integral para proteger a niñas, niños y adolescentes.

El llamado está dirigido al Poder Legislativo, al Poder Ejecutivo y a las autoridades competentes.

La organización considera que las políticas públicas deben incorporar evidencia científica y reconocer el interés superior de la niñez como un principio central.

También plantea que la regulación no debe limitarse a recomendaciones voluntarias de las empresas.

¿Qué obligaciones proponen para las plataformas digitales?

El Poder del Consumidor identifica diferentes medidas que considera necesarias para fortalecer la protección de los menores.

Entre ellas se encuentran:

  1. Establecer obligaciones claras para las plataformas digitales sobre la seguridad de sus servicios.
  2. Prevenir mecanismos de diseño que favorezcan un uso problemático de aplicaciones y redes sociales.
  3. Proteger los datos personales de menores de edad, particularmente frente a prácticas comerciales.
  4. Limitar la exposición a contenidos y publicidad perjudiciales para su salud.
  5. Garantizar transparencia en la publicidad digital y mecanismos efectivos de supervisión por parte de las autoridades.

Estas medidas forman parte de una propuesta de regulación formulada por la organización civil.

No representan, por sí mismas, nuevas obligaciones legales aprobadas ni disposiciones que ya hayan entrado en vigor en México.

¿Por qué el control parental no es suficiente para proteger a los menores?

La investigación plantea que las herramientas de supervisión familiar pueden formar parte de las estrategias preventivas, pero no deben considerarse la única respuesta.

De acuerdo con el comunicado, centrar la responsabilidad exclusivamente en los padres, las escuelas o el autocontrol de los usuarios resulta insuficiente para atender los riesgos asociados con los entornos digitales.

Esto se debe a que determinadas características de las plataformas son definidas directamente por las empresas que desarrollan y administran los servicios.

Por ejemplo, las familias pueden establecer límites de uso, pero no necesariamente tienen control sobre los mecanismos de recomendación, los criterios de publicidad o la recopilación de datos implementados por cada aplicación.

Por ello, El Poder del Consumidor plantea que las autoridades también deben intervenir mediante mecanismos de regulación y supervisión.

Empresas tecnológicas deben asumir responsabilidades, señala El Poder del Consumidor

Paulina Magaña, coordinadora de la Campaña de Salud Alimentaria de El Poder del Consumidor, sostuvo que la protección de niñas, niños y adolescentes requiere medidas concretas por parte del Estado y las compañías digitales.

“La salud y el bienestar de NNA no deben quedar subordinados a los intereses comerciales de las plataformas digitales”, afirmó.

La especialista señaló que la protección de los derechos de las infancias en internet debe traducirse en acciones de prevención, regulación y rendición de cuentas.

El posicionamiento plantea que las empresas tecnológicas deben considerar los posibles efectos de sus productos desde la etapa de diseño.

También destaca la necesidad de que existan mecanismos para evaluar los riesgos y supervisar el cumplimiento de las obligaciones que eventualmente establezcan las autoridades.

¿Qué implicaciones tendría una mayor regulación para las empresas digitales?

Las recomendaciones difundidas a partir de la serie científica abren una discusión sobre las responsabilidades comerciales de las plataformas.

Una regulación más estricta podría requerir cambios en la forma en que las empresas recopilan datos, presentan publicidad y diseñan experiencias para usuarios menores de edad.

También podría implicar mayores exigencias de transparencia y supervisión.

Sin embargo, el documento no establece costos de cumplimiento, sanciones económicas ni un calendario de implementación para México.

Por tanto, todavía no es posible determinar el impacto financiero que tendría una eventual regulación basada en estas recomendaciones.

El planteamiento central de El Poder del Consumidor es que las decisiones comerciales de las plataformas deben ser compatibles con la protección de la salud y los derechos de sus usuarios más jóvenes.

Protección de menores en internet: el desafío para México

La nueva serie científica de The Lancet plantea que los entornos digitales influyen en la salud y el bienestar mediante factores que van más allá del tiempo frente a una pantalla.

Los modelos publicitarios, la recopilación de datos personales y los mecanismos de diseño forman parte de las condiciones que deben evaluarse al analizar los riesgos para niñas, niños y adolescentes.

En México, El Poder del Consumidor pide que estos hallazgos se traduzcan en una regulación que establezca responsabilidades para las empresas tecnológicas y mecanismos de supervisión pública.

El debate también plantea la necesidad de equilibrar los beneficios de las herramientas digitales con la protección de la privacidad, la salud y el desarrollo de los menores.

La principal conclusión es que la seguridad digital infantil no puede depender únicamente de decisiones individuales o familiares: también requiere revisar las condiciones bajo las cuales operan las plataformas.

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