El gasto en pensiones en México se encamina a convertirse en uno de los principales desafíos estructurales para las finanzas públicas. El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2027 contempla alrededor de 2.48 billones de pesos para pensiones contributivas y no contributivas, 4.6% más en términos reales respecto a 2026. La cifra contrasta con los aproximadamente 730 mil millones de pesos destinados una década atrás.
El incremento reúne dos componentes distintos: las obligaciones derivadas de sistemas laborales como IMSS, ISSSTE, Pemex y CFE, y las pensiones sociales financiadas directamente mediante el presupuesto, entre ellas Adultos Mayores, Personas con Discapacidad y Mujeres Bienestar.
De acuerdo con Franklin Templeton el escenario ocurre mientras Hacienda propone continuar reduciendo gradualmente el déficit. Para 2027 estima que los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) representen 3.9% del PIB.
De la reforma pensionaria a un gasto de 2.48 billones de pesos
Las reformas que sustituyeron esquemas de beneficio definido por sistemas de cuentas individuales buscaban contener parte de las obligaciones futuras del Estado.
Bajo un régimen de beneficio definido, el trabajador tiene derecho a una pensión calculada mediante reglas previamente establecidas y el sector público debe absorber los faltantes cuando los recursos disponibles resultan insuficientes.
El modelo de cuentas individuales trasladó hacia el ahorro acumulado por cada trabajador una parte relevante del financiamiento de las jubilaciones.
Sin embargo, la transición no elimina inmediatamente las obligaciones del sistema anterior. A ellas se suma ahora la expansión de las pensiones no contributivas, financiadas cada año mediante recursos presupuestarios.
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¿Cuánto costarán las pensiones sociales en 2027?
Dentro del Paquete Económico destacan tres programas, Franklin Templeton desglosó a continuación:
- Pensión para Adultos Mayores: 543 mil 498 millones de pesos.
- Pensión Mujeres Bienestar: 59 mil 356 millones.
- Pensión para Personas con Discapacidad Permanente: alrededor de 37 mil 463 millones.
- En conjunto, estos tres programas representan aproximadamente 640 mil millones de pesos.
Las cifras forman parte del proyecto presentado por el Ejecutivo y todavía deben pasar por el proceso de discusión y aprobación presupuestaria en la Cámara de Diputados.
La diferencia entre estos programas y una pensión contributiva resulta fundamental para analizar su impacto financiero.
Las pensiones sociales dependen de asignaciones presupuestarias anuales y no de una cuenta individual previamente capitalizada para financiar íntegramente los pagos futuros.
Pensiones institucionales también mantienen presión
El segundo componente son las pensiones relacionadas con sistemas laborales existentes.
La información proporcionada para este análisis calcula que el gasto en pensiones institucionales —incluidos IMSS, ISSSTE, Pemex, CFE y otros esquemas— pasaría de aproximadamente 720 mil millones de pesos en 2017 a 1.84 billones en 2027.
Esto equivale a alrededor de 2.5 veces el monto registrado una década atrás.
El crecimiento responde a obligaciones adquiridas dentro de diferentes regímenes pensionarios y ocurre en paralelo al envejecimiento gradual de la población.
Pensiones equivalen a una parte considerable del gasto público
La magnitud se aprecia al comparar los 2.48 billones destinados a pensiones con otros componentes del presupuesto.
Hacienda plantea para 2027 unos RFSP equivalentes a 3.9% del PIB, como parte de su estrategia de consolidación fiscal. El Gobierno sostiene que el paquete busca compatibilizar los programas sociales con una reducción gradual de las necesidades de financiamiento.
El Ejecutivo también plantea ingresos tributarios equivalentes a 15.9% del PIB, sin crear nuevos impuestos generales, mediante mayor fiscalización, eficiencia recaudatoria y combate a la evasión.
El crecimiento del gasto pensionario limita, sin embargo, el margen disponible para distribuir recursos entre otras prioridades cuando una proporción creciente del presupuesto se encuentra comprometida de antemano.
Una obligación que seguirá más allá de 2027
El problema pensionario no puede medirse únicamente mediante el gasto de un ejercicio.
Las pensiones contributivas contienen obligaciones que se extienden durante décadas, mientras las transferencias no contributivas requieren asignaciones presupuestarias recurrentes mientras permanezcan vigentes.
El Paquete Económico reconoce la relevancia del tema. En su presentación, el Gobierno señaló entre sus objetivos trabajar hacia pensiones sostenibles mediante una revisión de los esquemas, al mismo tiempo que garantiza los Programas para el Bienestar.
La discusión fiscal, por tanto, ya no gira únicamente alrededor de cuánto aumentarán las pensiones en 2027. El desafío estará en financiar simultáneamente los derechos derivados de los sistemas laborales, las transferencias sociales, inversión pública, salud, educación y servicio de la deuda sin deteriorar la trayectoria de las finanzas públicas. El crecimiento de una base pensionaria que ya ronda los 2.48 billones de pesos anuales convierte el fondeo de largo plazo en una discusión que difícilmente podrá mantenerse fuera de futuras decisiones presupuestarias.


