martes, octubre 13, 2026
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La inteligencia artificial ya no sólo representa una apuesta tecnológica: comienza a modificar la forma en que los grandes inversionistas distribuyen capital, analizan riesgos y construyen sus portafolios. El gasto global de capital asociado al megaciclo de IA supera el billón de dólares, mientras 58% de las organizaciones institucionales planea priorizar herramientas o casos de uso relacionados con esta tecnología durante los próximos 12 meses, de acuerdo con datos presentados por Marsh.

Durante el Investment Forum México 2026, realizado en Ciudad de México, la firma reunió a tomadores de decisiones para analizar cómo la volatilidad geopolítica, las presiones inflacionarias, los mercados privados y la aceleración tecnológica están modificando las estrategias de inversión.

Uno de los movimientos más visibles ya ocurre en la distribución del dinero: 48% de los grandes inversionistas institucionales ajustó su exposición geográfica durante los últimos 12 meses, mientras infraestructura y mercados emergentes aparecen entre las áreas con mayor intención de incrementar asignaciones.

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El megaciclo de IA sostiene parte del apetito por riesgo

El análisis presentado por Marsh señala que los mercados financieros han mantenido capacidad de recuperación pese a las tensiones geopolíticas y energéticas.

La firma atribuye parte de esa resiliencia al megaciclo de inversión en inteligencia artificial, cuyo gasto de capital global supera el billón de dólares y está teniendo efectos sobre las utilidades corporativas y el crecimiento económico.

“A pesar de la alta volatilidad geopolítica y las tensiones energéticas en Medio Oriente, los mercados de riesgo han mostrado una resiliencia notable. La razón es clara: el impulso de la Inteligencia Artificial es firme y el gasto de capital global de más de un billón de dólares está sosteniendo las utilidades corporativas”, afirmó Julius Bendikas, US Head of Economics & Dynamic Asset Allocation de Marsh.

El análisis de la firma mantiene una perspectiva positiva para la renta variable global, apoyada en las expectativas de crecimiento de las utilidades corporativas.

Para renta fija, Marsh identificó oportunidades en bonos soberanos de economías desarrolladas como Estados Unidos, Reino Unido y Japón, bajo su lectura de que las valuaciones descuentan incrementos de tasas más agresivos de lo que justificarían los fundamentales.

96% de los portafolios institucionales ya tiene mercados privados

La transformación no ocurre únicamente en las bolsas.

Según el Marsh Global Asset Owner Barometer 2026, elaborado con información de 430 grandes propietarios de activos en 25 países y más de 5 billones de dólares en activos bajo gestión, 96% de los portafolios institucionales ya cuenta con exposición a mercados privados.

Al mismo tiempo, 44% de los inversionistas afirma haberse vuelto más selectivo al momento de decidir dónde colocar capital.

La infraestructura aparece como el activo con mayor intención de incrementar asignaciones a nivel global.

Dentro de los mercados privados, Marsh identifica diferentes movimientos que los inversionistas deberán considerar:

  • El crecimiento de la IA puede generar ganadores y perdedores incluso dentro de los portafolios tecnológicos.
  • El sector SaaS enfrenta presiones que han reducido la velocidad de salidas y distribuciones.
  • Los vehículos semilíquidos de crédito privado requieren una planeación específica de liquidez.
  • Existen oportunidades en vehículos de continuación y coinversiones.
  • El financiamiento respaldado por activos o NAV Lending aparece entre las áreas observadas para inversionistas de largo plazo.

La mayor participación en mercados privados también implica aceptar diferencias importantes frente a los instrumentos que cotizan diariamente: liquidez, valuación y capacidad de salida pueden tener condiciones distintas.

La IA ya analiza datos, riesgos y portafolios

La inteligencia artificial también está entrando directamente a la operación de quienes administran el dinero.

Los datos presentados en el foro muestran que 47% de los inversionistas institucionales utiliza IA para gestión de datos o recuperación de conocimiento.

Otro 43% la emplea en operaciones, reportes o automatización de procesos; 41% en monitoreo de riesgos y análisis de escenarios; y 39% en investigación o due diligence de gestores.

La utilización disminuye cuando la tecnología se acerca directamente a la asignación del capital: 31% reporta usar IA en la construcción u optimización de portafolios.

Para los próximos 12 meses, 58% de las organizaciones contempla priorizar herramientas o casos de uso de IA dentro de sus presupuestos de capital, mientras 44% hará lo propio con soluciones para análisis de portafolios o escenarios.

Sólo uno de cada ocho tiene una gobernanza consolidada para IA

La velocidad de adopción tecnológica contrasta con el desarrollo de controles internos.

De acuerdo con Marsh, sólo una de cada ocho organizaciones cuenta con un marco de gobierno consolidado para utilizar inteligencia artificial.

Esto abre una nueva discusión para los inversionistas: no basta con incorporar algoritmos capaces de procesar información más rápidamente si no existen responsabilidades, métricas y mecanismos claros para supervisar sus resultados.

“La inteligencia artificial puede ampliar el contexto y la velocidad de análisis, pero la decisión final debe seguir respaldada por un gobierno claro y por el juicio humano”, señaló Leonardo Lara, Líder de Inversiones de Marsh México.

La firma plantea una gobernanza conectada en la que señales de mercado, escenarios, monitoreo y derechos de decisión puedan integrarse en una misma arquitectura.

¿La IA está cambiando la diversificación de los portafolios?

Uno de los planteamientos centrales del foro fue revisar el concepto tradicional de diversificación.

La expansión de la inteligencia artificial atraviesa simultáneamente sectores, geografías y diferentes clases de activos. Esto puede provocar que una cartera aparentemente diversificada mantenga una exposición indirecta elevada al mismo fenómeno económico.

Por ello, Marsh plantea analizar los portafolios no solamente por clase de activo, sino también considerando temática, geografía, liquidez, emisor y factores de riesgo.

El denominado enfoque de Portafolio Total busca observar conjuntamente esas exposiciones y evitar que la estructura tradicional de una cartera oculte concentraciones relevantes.

¿Qué escenario observa Marsh para México?

Para la economía mexicana, el análisis presentado durante el foro contempla un crecimiento moderado.

La atención de los inversionistas está colocada particularmente en el proceso de revisión del T-MEC, para el cual Marsh señala que su escenario base contempla un acuerdo estable.

En materia global, la firma prevé crecimiento alrededor de la tendencia, aunque reconoce la persistencia de riesgos derivados del escenario geopolítico y energético.

La información presentada en el foro corresponde a las perspectivas y análisis de Marsh, por lo que no constituye una garantía sobre el comportamiento futuro de los mercados ni sobre el rendimiento de una determinada clase de activo.

El dinero institucional se prepara para una nueva etapa de la IA

La magnitud del capital destinado a inteligencia artificial está convirtiendo a esta tecnología en una variable que atraviesa diferentes decisiones financieras.

El fenómeno aparece simultáneamente en las inversiones corporativas, la renta variable, los mercados privados y las propias herramientas utilizadas para analizar dónde colocar el dinero.

Sin embargo, los datos de Marsh muestran una brecha relevante: mientras 58% priorizará casos de uso de IA en sus presupuestos de capital, únicamente una de cada ocho organizaciones dispone de una gobernanza consolidada para utilizarla.

Para los grandes inversionistas, el siguiente paso no será simplemente incorporar más inteligencia artificial. El reto estará en determinar cuánta exposición real tienen al megaciclo tecnológico, dónde se concentra el riesgo y bajo qué controles permitirán que los algoritmos intervengan cada vez más en el proceso de inversión.

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