El crecimiento de los centros de datos, infraestructura Edge y cuartos de telecomunicaciones está modificando la manera en que las empresas administran su consumo eléctrico. Sin embargo, aumentar capacidad no siempre es la respuesta: las diferencias entre instalaciones pueden llevar a organizaciones a invertir en infraestructura superior a la que realmente necesitan.
Especialistas de Panduit advierten que mientras los grandes centros de datos y ambientes cloud pueden operar con consumos de 60 amperios o capacidades superiores a 100 kW, las instalaciones micro y Edge pueden requerir alrededor de 15 a 30 amperios.
La diferencia obliga a evaluar con mayor precisión cuánto equipamiento eléctrico necesita cada operación. Desde una perspectiva financiera, el reto está en encontrar un equilibrio entre capacidad, monitoreo, ciberseguridad y presupuesto, evitando pagar por infraestructura que no corresponde con las necesidades reales de la organización.
No todos los centros de datos necesitan la misma capacidad
La transformación digital ha elevado las exigencias de la infraestructura tecnológica, pero el crecimiento no ocurre de manera uniforme.
Un gran centro de datos puede necesitar sistemas de distribución de alto desempeño para soportar cargas superiores a 100 kW. Una infraestructura Edge instalada cerca del punto donde se generan o procesan los datos puede trabajar con requerimientos considerablemente menores.
“Desde Panduit hemos identificado necesidades diferentes. Unas van hacia lo esencial y otras hacia el alto performance. No se pueden mezclar ni comercialmente ni a nivel de presupuesto”, explicó Víctor Juárez, Business Development Manager Data Center de Panduit para América Latina.
El especialista señala que optar por infraestructura esencial no significa necesariamente sacrificar calidad o protección de ciberseguridad.
Sobredimensionar infraestructura también afecta el presupuesto
Una de las decisiones que enfrentan las organizaciones consiste en determinar cuánto crecimiento necesitan anticipar y qué capacidades realmente utilizarán.
Instalar soluciones diseñadas para centros de datos de alto desempeño en espacios con requerimientos eléctricos inferiores puede representar complejidad y capacidad que no responden a las características de la instalación.
Panduit no proporciona en el documento cifras sobre el costo promedio de sobredimensionar un centro de datos ni estimaciones sobre cuánto dinero puede ahorrar una empresa al ajustar su infraestructura a la demanda real.
Por ello, no es posible cuantificar el impacto financiero únicamente con la información proporcionada. El planteamiento de la compañía se concentra en evitar que el presupuesto tecnológico se destine a capacidades que excedan las necesidades operativas.
Medir el consumo se vuelve tan importante como distribuir energía
La administración eléctrica tampoco termina cuando la energía llega a servidores y sistemas de almacenamiento.
Las empresas buscan cada vez más conocer cómo, dónde y bajo qué condiciones se consume la electricidad dentro de su infraestructura.
“Sí quiero simplicidad, pero todo lo que estoy contratando quiero ser capaz de monitorearlo. Quiero tener data, convertirla en un dashboard y utilizarla para mi toma de decisión”, señaló Juárez.
La recopilación de información permite establecer umbrales y generar alertas cuando determinadas variables superan los parámetros definidos.
Este monitoreo puede incluir tanto consumo eléctrico como condiciones ambientales dentro de los gabinetes.
Temperatura y humedad también entran en la ecuación
El problema no se limita a grandes instalaciones.
Universidades, hospitales, bancos, edificios comerciales y otras organizaciones pueden operar micro data centers, infraestructura Edge o cuartos de comunicaciones que requieren suministro eléctrico permanente para mantener sus sistemas tecnológicos.
Además del consumo, existe otra variable: el calor.
Servidores, almacenamiento y otros equipos de TI expulsan calor dentro de los espacios donde funcionan, por lo que los componentes instalados deben soportar temperaturas elevadas.
La infraestructura puede incorporar sensores para registrar temperatura y humedad, trasladar esos datos a sistemas de administración y configurar alertas cuando las condiciones operativas se alejan de los niveles establecidos.
Administrar una PDU de manera remota también abre riesgos de ciberseguridad
La conectividad necesaria para monitorear la infraestructura introduce otra variable dentro del presupuesto: la ciberseguridad.
Las unidades de distribución de energía o PDU pueden administrarse remotamente. Cuando esta capacidad se extiende a cientos o miles de dispositivos, su protección pasa a formar parte de la arquitectura tecnológica.
Panduit señala que las organizaciones deben considerar este elemento desde el diseño o modernización de sus instalaciones y no únicamente después de desplegar los equipos.
Para una empresa, esto implica que comparar infraestructura exclusivamente por capacidad eléctrica o precio puede dejar fuera variables relacionadas con monitoreo, administración y seguridad.
¿Qué debe evaluar una empresa antes de invertir?
La información presentada por Panduit permite identificar varios elementos que deberían considerarse antes de ampliar o renovar infraestructura:
- Demanda eléctrica real: distinguir entre instalaciones de 15 a 30 amperios y entornos que requieren 60 amperios o capacidades superiores a 100 kW.
- Escalabilidad: determinar cuánto crecimiento futuro debe soportar la infraestructura.
- Monitoreo: establecer qué información de consumo necesita la organización.
- Condiciones ambientales: considerar temperatura y humedad dentro de gabinetes y espacios tecnológicos.
- Ciberseguridad: proteger dispositivos que puedan administrarse remotamente.
- Presupuesto: evitar pagar por capacidades o complejidad que no tendrán una utilización efectiva.
El objetivo no consiste necesariamente en instalar la infraestructura de mayor capacidad disponible, sino en dimensionarla de acuerdo con la operación.
Panduit apuesta por infraestructura para necesidades intermedias
Dentro de esta diferenciación, Panduit presentó ES2P, una PDU orientada a instalaciones que requieren funciones esenciales de distribución y monitoreo energético.
La solución puede instalarse horizontal o verticalmente en gabinetes existentes, utiliza tomacorrientes C13 y C19 y está dirigida a entornos que van desde micro y Edge Data Centers hasta hospitales, banca y edificios comerciales.
De acuerdo con la compañía, puede operar a temperaturas de hasta 55 °C, ofrece mediciones con precisión de 2% e incorpora protocolos de encriptamiento.
Panduit asegura además que el producto fue sometido a pruebas de penetración de ciberseguridad en sus propios laboratorios. Estas características corresponden a información proporcionada por el fabricante y el documento no incluye evaluaciones independientes de desempeño.
Más tecnología no necesariamente significa gastar más
La mayor densidad tecnológica está obligando a las empresas a revisar una decisión que puede parecer sencilla: cuánta infraestructura eléctrica necesitan para sostener sus operaciones digitales.
El crecimiento de servidores, servicios en la nube y procesamiento en el Edge incrementa las necesidades energéticas, pero sobredimensionar no equivale automáticamente a estar mejor preparado.
Para las áreas financieras y tecnológicas, la discusión comienza a trasladarse del simple aumento de capacidad hacia una pregunta más concreta: qué nivel de inversión permite garantizar continuidad, visibilidad y seguridad sin incorporar recursos que permanecerán subutilizados.
En ese equilibrio entre energía, datos, ciberseguridad y presupuesto estará una parte importante de las decisiones de infraestructura conforme las empresas incrementen su dependencia de centros de datos y servicios digitales.


