México podría avanzar hacia un esquema en el que determinadas actividades o sectores únicamente puedan aceptar pagos digitales, si prospera en sus términos la iniciativa enviada por el Ejecutivo federal a la Cámara de Diputados como parte del Paquete Económico 2027. El proyecto contempla facultar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para determinar en qué actividades el pago digital sería el único medio permitido.
La propuesta forma parte de la Iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, enviada el 8 de septiembre de 2026, cuyo objetivo es ampliar la adopción de herramientas como códigos QR, NFC, tarjetas de débito y crédito y transferencias electrónicas.
El análisis jurídico elaborado por Von Wobeser y Sierra advierte que la facultad propuesta para Hacienda constituye uno de los puntos centrales de la iniciativa, debido a la posibilidad de restringir el uso de efectivo por sector de actividad.
¿Hacienda podría determinar sectores donde no se acepte efectivo?
De acuerdo con el documento, la iniciativa contempla que la SHCP determine las actividades o sectores en los que el pago digital será el único medio permitido.
Hacienda tendría un plazo de 15 días hábiles posteriores a la entrada en vigor del decreto para realizar esta determinación.
Posteriormente, las autoridades competentes contarían con otros 15 días hábiles para emitir las disposiciones encargadas de regular las condiciones y obligaciones correspondientes.
Von Wobeser y Sierra considera esta atribución como el “punto medular” de la iniciativa y advierte que genera una tensión normativa con el artículo 4 de la Ley Monetaria de los Estados Unidos Mexicanos.
Por ahora, esto no supone que el efectivo vaya a desaparecer ni que exista actualmente una prohibición general para utilizarlo. El documento analizado describe una propuesta legislativa y las facultades que surgirían en caso de aprobarse en sus términos.
¿Qué pagos digitales contempla la iniciativa?
La propuesta busca reducir la distancia entre la infraestructura tecnológica existente y su utilización efectiva.
Entre los medios considerados se encuentran:
- Códigos QR.
- Tecnología NFC.
- Tarjetas de débito.
- Tarjetas de crédito.
- Transferencias electrónicas.
- Otros medios electrónicos y digitales contemplados en el nuevo ecosistema.
La exposición de motivos citada en el análisis sostiene que una mayor utilización de estas herramientas permitiría reducir costos y tiempos de transacción, disminuir riesgos asociados con el manejo de efectivo y ampliar las oportunidades de venta.
También plantea la posibilidad de generar un historial transaccional verificable para PyMEs y personas físicas, con el objetivo de facilitar la inclusión financiera y el acceso a servicios financieros.
CURP Digital entraría a los servicios financieros
Otro de los cambios relevantes se encuentra en la contratación a distancia.
La iniciativa reconoce dos mecanismos de identificación digital sujetos al consentimiento de las personas.
El primero es la CURP Digital. Su utilización sería opcional para el usuario, pero las entidades financieras estarían obligadas a aceptarla como mecanismo de identificación cuando el cliente decida emplearla.
El segundo es el Expediente Digital Ciudadano.
Las instituciones financieras tendrían que aceptarlo como mecanismo de validación cuando así lo solicite el usuario, mientras que los documentos digitales incorporados al expediente tendrían los mismos efectos jurídicos que las leyes atribuyen a sus equivalentes físicos.
Banco de México tendría nuevas facultades
La iniciativa también contempla atribuciones específicas para Banco de México destinadas a instrumentar y regular el ecosistema de pagos digitales.
El banco central podría ampliar los niveles de operación de las cuentas de depósito de dinero a la vista e implementar programas informáticos que faciliten las transferencias electrónicas.
Además, podría emitir disposiciones generales para homologar la experiencia de los usuarios dentro de las aplicaciones de servicios financieros.
Junto con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), podría regular a las entidades que operan Terminales de Punto de Venta para permitir cobros mediante códigos QR.
Banco de México también tendría a su cargo establecer medidas e infraestructura orientadas a incrementar el acceso de la población a los servicios financieros.
¿Qué ocurriría si falla la infraestructura digital?
La iniciativa contempla una excepción ante contingencias.
En situaciones de caso fortuito o fuerza mayor, sería posible utilizar temporalmente efectivo o cheque.
Esta excepción no permitiría, sin embargo, justificar permanentemente el incumplimiento de las obligaciones de digitalización establecidas para los sectores correspondientes.
El debate entre inclusión financiera y uso del efectivo
La propuesta plantea una transformación que va más allá de incorporar nuevas opciones de pago: en los sectores que eventualmente determine Hacienda, la digitalización podría convertirse en una obligación. El potencial para generar historiales transaccionales, ampliar el acceso a servicios financieros y reducir operaciones en efectivo convivirá con el debate jurídico sobre los límites de la facultad propuesta a la SHCP. El alcance final dependerá del proceso legislativo y de las modificaciones que pueda recibir la iniciativa antes de convertirse, en su caso, en legislación vigente.


