lunes, octubre 12, 2026
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La llamada cuesta de enero no necesariamente comienza después de las fiestas decembrinas. El uso de tarjetas para cubrir gastos cotidianos, pagar únicamente los mínimos, agotar el ahorro o acumular mensualidades pueden comprometer desde septiembre una parte de los ingresos de 2027, de acuerdo con Valladolid Caja Financiera.

Después de los gastos relacionados con vacaciones y regreso a clases, septiembre puede funcionar como un punto de revisión para conocer cuánto se debe, qué proporción del ingreso ya está comprometida y qué capacidad de ahorro queda antes de entrar al último trimestre del año.

“Enero suele llevarse la mala fama, pero muchas de las dificultades financieras de inicio de año comenzaron varios meses antes. Septiembre es un buen momento para hacer una pausa, revisar cómo llegamos hasta aquí y tomar decisiones que permitan cerrar el año sin comprometer innecesariamente los ingresos futuros”, señaló Alberto Granja Gómez, gerente de Marketing de Valladolid Caja Financiera.

¿Cómo saber si tus finanzas podrían complicarse en enero?

La institución financiera identifica cinco comportamientos que pueden funcionar como señales para revisar las finanzas personales antes de asumir nuevos compromisos durante los últimos meses del año.

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1. Usar la tarjeta para pagar gastos cotidianos

La primera señal aparece cuando una tarjeta de crédito o préstamo comienza a utilizarse para cubrir regularmente gastos corrientes, en lugar de compras planeadas o necesidades específicas.

De acuerdo con Valladolid Caja Financiera, esta situación puede indicar que el nivel de gasto está superando la capacidad disponible de pago.

El problema no se encuentra únicamente en utilizar crédito, sino en depender de él para mantener el gasto habitual.

2. Pagar solamente el mínimo de la tarjeta

Cubrir el pago mínimo de una tarjeta de crédito permite mantener la cuenta al corriente, pero también puede extender el periodo necesario para liquidar el saldo y elevar su costo financiero.

Si este comportamiento se mantiene mientras continúan realizándose nuevas compras, las obligaciones pueden trasladarse hacia los siguientes meses.

3. Llegar a septiembre sin ahorros

Vacaciones y regreso a clases pueden representar desembolsos extraordinarios para las familias.

Utilizar parte de los ahorros para cubrirlos no necesariamente representa un problema, señala la institución. La alerta surge cuando después de esos gastos ya no existe margen para reconstruir un fondo de ahorro.

Septiembre todavía ofrece tiempo para comenzar nuevamente, incluso mediante cantidades pequeñas y periódicas.

4. No saber cuánto debes realmente

Tarjetas, préstamos y compras a meses pueden generar diferentes mensualidades que, individualmente, parecen manejables.

La situación cambia cuando no existe claridad sobre la cantidad total comprometida.

“Una de las primeras señales de alerta es perder visibilidad sobre el propio dinero. Si una persona no tiene claro cuánto debe, cuánto de su ingreso ya está comprometido o cuánto puede destinar al ahorro, vale la pena detenerse y hacer ese ejercicio antes de asumir nuevos compromisos”, explicó Granja Gómez.

5. Gastar ingresos antes de recibirlos

Las compras a meses y otros compromisos financieros trasladan parte del gasto presente hacia ingresos futuros.

Una acumulación de mensualidades puede disminuir anticipadamente el dinero disponible durante los próximos meses y reducir el margen para enfrentar imprevistos o gastos propios de la temporada decembrina.

Tres meses para preparar las finanzas antes de diciembre

Entre septiembre y diciembre todavía existe un periodo para reorganizar las finanzas personales antes de que comiencen los gastos asociados con el cierre del año.

Valladolid Caja Financiera plantea cuatro acciones principales: ajustar gastos, reorganizar compromisos financieros, evitar nuevas deudas innecesarias y recuperar gradualmente la capacidad de ahorro.

El objetivo no es eliminar los gastos relacionados con las celebraciones, sino conocer anticipadamente cuánto dinero estará disponible para realizarlos.

En ese proceso, la institución señala que recuperar el ahorro puede ser tan importante como reducir una deuda.

¿Cómo evitar que diciembre se pague con los ingresos de 2027?

Una primera revisión puede partir de identificar cuánto dinero ingresa mensualmente al hogar y posteriormente descontar gastos fijos, pagos de créditos, mensualidades y otros compromisos existentes.

Conocer esta cifra permite determinar el margen disponible antes de realizar compras adicionales durante los últimos meses de 2026.

“La pregunta no debería ser únicamente cuánto podemos gastar en diciembre, sino cuánto de nuestros ingresos de los próximos meses ya estamos comprometiendo hoy. Si hacemos ese ejercicio en septiembre, todavía tenemos tiempo para corregir el rumbo y evitar que diciembre se convierta en una deuda para el siguiente año”, concluyó Alberto Granja.

Septiembre puede definir qué tan pesada será la cuesta de enero

La presión financiera de enero puede estar relacionada con decisiones tomadas desde meses anteriores. Vacaciones, regreso a clases, compras a plazos y gastos decembrinos forman una secuencia que puede reducir progresivamente la liquidez disponible.

Revisar las deudas antes del último trimestre permite identificar cuánto del ingreso futuro ya tiene destino antes de recibirlo. También abre una ventana para reconstruir un fondo de ahorro y reducir la dependencia del crédito antes de las compras de fin de año.

La principal diferencia está en anticipar el balance financiero. Llegar a diciembre con claridad sobre deudas, ahorro e ingresos comprometidos permite establecer un presupuesto acorde con la capacidad de pago y disminuye el riesgo de trasladar las celebraciones de 2026 a las cuentas de 2027.

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