Trabajar menos horas sin recibir un salario menor es uno de los principales cambios que contempla la reforma para reducir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales. Sin embargo, a pocos meses de que comience la transición, todavía existen dudas entre trabajadores y empresarios sobre cómo deberán aplicarse las nuevas disposiciones.
En entrevista con Dogma Financiero, Alberto Quintana Noda, director general del Hub Norte de Cegid para América Latina, explicó que la reducción de horas será gradual y que las empresas tendrán que modificar sus horarios y procesos administrativos para adaptarse.
El especialista advirtió que algunos empleadores todavía desconocen las implicaciones operativas de la reforma, mientras que ciertos trabajadores ni siquiera saben cómo podría cambiar su jornada.
¿Cuándo comienza la jornada laboral de 40 horas en México?
La transición hacia una jornada laboral de 40 horas semanales está prevista para desarrollarse de manera gradual a partir de 2027.
De acuerdo con el calendario explicado por Quintana, la reducción será de dos horas por año hasta alcanzar las 40 horas semanales en 2030.
Esto significa que las empresas deberán comenzar a ajustar sus operaciones durante los próximos años.
El calendario señalado durante la entrevista contempla:
| Año | Jornada laboral semanal |
|---|---|
| 2026 | 48 horas |
| 2027 | 46 horas |
| 2028 | 44 horas |
| 2029 | 42 horas |
| 2030 | 40 horas |
Para los trabajadores, esta transición representa la posibilidad de disponer de más tiempo para actividades personales y familiares.
Sin embargo, el especialista aclaró que las compañías deberán encontrar mecanismos para mantener sus operaciones con menos horas disponibles.
¿Me pueden pagar menos si trabajo menos horas?
Esta es una de las principales dudas que existen alrededor de la reforma laboral.
La respuesta es no: la reducción legal de la jornada no autoriza a las empresas a disminuir proporcionalmente los salarios de sus trabajadores.
Quintana explicó que el objetivo es mejorar las condiciones laborales sin afectar las remuneraciones.
“No se modifica el salario de los empleados en lo absoluto”, señaló.
Esto significa que, conforme avance la reducción de horas, los trabajadores deberán conservar sus salarios por el hecho de cumplir con una jornada legal más corta.
Por ejemplo, un empleado que actualmente recibe un salario mensual de 15,000 pesos no debería pasar a ganar menos únicamente porque su jornada semanal disminuya de 48 a 46 horas.
El directivo destacó que corresponde a las empresas reorganizar sus actividades para cumplir con la nueva duración de la jornada.
“Las empresas son las que se tienen que reorganizar y ajustar su forma de trabajo para poder absorber esas dos horas menos a partir de 2027”, explicó.
¿Qué cambiará en el registro de entrada y salida del trabajo?
Otro de los cambios abordados durante la entrevista es la implementación de mecanismos electrónicos para registrar las jornadas laborales.
Quintana señaló que las empresas deberán prepararse para documentar los horarios de entrada, salida y descanso de sus colaboradores.
De acuerdo con el esquema descrito por el directivo, el registro electrónico obligatorio comenzaría el 1 de enero de 2027, sujeto a las disposiciones de implementación correspondientes.
Esto podría modificar la manera en que los trabajadores registran su asistencia.
En lugar de utilizar únicamente controles tradicionales, las empresas podrán recurrir a aplicaciones móviles, tabletas y plataformas digitales para documentar las horas efectivamente trabajadas.
El objetivo será contar con información verificable sobre las jornadas y las horas extraordinarias.
¿Por qué será importante registrar las horas trabajadas?
El registro de asistencia puede ser relevante cuando existen desacuerdos sobre los horarios o el pago de horas adicionales.
Por ejemplo, si un trabajador considera que realizó horas extraordinarias que no fueron reconocidas, los registros podrían servir como evidencia para acreditar el tiempo trabajado.
Quintana explicó que actualmente existen organizaciones que no cuentan con controles suficientes para determinar cuántas horas adicionales realizan sus colaboradores.
La implementación de mecanismos de registro permitiría mejorar esa supervisión.
¿Qué pasará con las horas extras?
La reducción de la jornada laboral también implica revisar la manera en que las empresas administran las horas extraordinarias.
Durante la entrevista, Quintana señaló que el esquema de la reforma contempla límites para evitar jornadas excesivas.
El directivo mencionó un máximo de 12 horas extraordinarias semanales, aunque la aplicación específica deberá atender las disposiciones legales correspondientes.
Para los trabajadores, contar con registros precisos podría facilitar la identificación de las horas adicionales y su remuneración.
Quintana explicó que una de las finalidades de la reforma es evitar que las horas extraordinarias se conviertan en una práctica habitual sin controles adecuados.
También destacó la importancia de que empleados y responsables de área acuerden la organización de los horarios conforme a las necesidades de cada actividad.
¿Qué sucede si mi empresa no reduce la jornada laboral?
Una de las preguntas planteadas durante la entrevista fue qué puede hacer un trabajador cuando su empresa no realiza los ajustes correspondientes.
Quintana reconoció que se trata de una inquietud que no había abordado previamente con sus clientes.
“Es una muy buena pregunta que me la quedo yo también”, respondió.
El directivo consideró que los trabajadores deberían comenzar por preguntar a sus empleadores cómo se están preparando para implementar los cambios.
Sin embargo, no detalló un procedimiento específico para presentar reclamaciones ante las autoridades laborales.
En términos generales, los trabajadores pueden solicitar orientación sobre sus derechos ante la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) y consultar los mecanismos de atención de las autoridades laborales competentes.
Es importante distinguir entre las obligaciones que ya resulten exigibles y aquellas cuya aplicación esté prevista para los siguientes años.
¿Todas las empresas deberán cumplir con la reforma?
La reducción de la jornada laboral no está dirigida exclusivamente a las grandes compañías.
Las micro, pequeñas y medianas empresas también deberán considerar los cambios que correspondan a sus relaciones laborales.
Quintana explicó que incluso los negocios con plantillas reducidas necesitarán revisar sus mecanismos de organización y control de horarios.
No obstante, señaló que las herramientas tecnológicas disponibles pueden facilitar la transición sin requerir inversiones elevadas en infraestructura.
El especialista también mencionó que todavía existen aspectos pendientes de precisión para actividades con características particulares, como logística, transporte y operaciones continuas.
Por ello, recomendó que las empresas comiencen a prepararse sin esperar hasta el último momento.
¿La jornada de 40 horas realmente beneficiará a los trabajadores?
Para Quintana, la reforma puede representar una oportunidad tanto para empleados como para empleadores.
Por un lado, los trabajadores podrán disponer de más tiempo fuera de sus actividades laborales.
Por otro, las empresas tendrán incentivos para identificar tareas innecesarias y mejorar sus procesos.
El directivo consideró que la automatización y la inteligencia artificial pueden ayudar a reducir actividades repetitivas que consumen parte de las jornadas.
“Tenemos tiempos muertos, tenemos tareas que realmente no aportan valor, tenemos tareas que se pueden automatizar”, señaló.
Sin embargo, el resultado dependerá de la capacidad de las organizaciones para implementar estos cambios.
La reducción de la jornada laboral no significa recibir menos dinero por trabajar menos horas. El principal desafío será que las empresas reorganizen sus actividades para mantener la productividad sin afectar los derechos de sus colaboradores.
Para los trabajadores, conocer el calendario de implementación, revisar sus horarios y conservar evidencia de las horas laboradas será importante durante los próximos años.


