lunes, noviembre 2, 2026
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La economía mexicana podría cerrar 2026 con un crecimiento de 2%, por encima del pronóstico previo de 1.4%, impulsada por la recuperación de la actividad productiva, las manufacturas y las exportaciones. Sin embargo, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) advierte que la mejoría del Producto Interno Bruto (PIB) contrasta con el debilitamiento del consumo privado, la reducción de registros patronales y una menor confianza de los hogares.

En su Análisis Económico Ejecutivo del 2 de noviembre de 2026, el organismo destaca que el PIB de México creció 3.2% anual durante el tercer trimestre, su mayor avance desde el mismo periodo de 2023, de acuerdo con la estimación oportuna del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

No obstante, mientras la producción nacional recupera dinamismo, el consumo privado apenas habría crecido 0.6% anual en septiembre, según las estimaciones oportunas citadas por el CEESP.

Esta diferencia plantea un desafío para la recuperación económica: conseguir que el crecimiento de la producción se traduzca en mejores condiciones para los hogares, mayor inversión y generación de empleos formales.

CEESP eleva a 2% el pronóstico de crecimiento económico para México en 2026

La recuperación de la actividad económica durante el segundo y tercer trimestre llevó a revisar al alza las expectativas de crecimiento para el cierre de 2026, de 1.4% a 2%, una mejora de 0.6 puntos porcentuales.

El cambio responde al desempeño más favorable de los principales sectores productivos.

Durante el segundo trimestre, el PIB registró un crecimiento de 1.4% trimestral y 1.9% anual. Posteriormente, en el tercer trimestre, la expansión anual se aceleró a 3.2%.

El CEESP señala que el avance fue generalizado entre las principales actividades económicas.

Sector económicoCrecimiento anual en el tercer trimestre de 2026
Actividades primarias1.8%
Actividades secundarias3.1%
Actividades terciarias3.3%
PIB total3.2%

Fuente: CEESP, con información de la estimación oportuna del INEGI.

Las actividades terciarias, que incluyen comercio y servicios, presentaron el mayor crecimiento entre los tres grandes sectores, seguidas de las actividades secundarias, relacionadas con la industria.

El resultado representa una recuperación más amplia de la producción nacional respecto a los primeros meses del año.

Sin embargo, el organismo considera necesario evaluar la participación de la inversión pública y privada para determinar si este ritmo de crecimiento puede mantenerse.

Consumo privado pierde fuerza: pasa de 2.7% en enero a 0.6% en septiembre

Uno de los principales focos de atención del CEESP es la evolución del consumo privado en México, debido a su importancia dentro de la demanda interna.

El gasto de los hogares comenzó 2026 con tasas de crecimiento superiores a las de la actividad económica, pero perdió impulso durante los meses posteriores.

En julio, el consumo privado registró una variación mensual de 0%, mientras que las estimaciones oportunas del INEGI apuntan a crecimientos anuales de 0.9% en agosto y 0.6% en septiembre.

Evolución del consumo privado en México durante 2026

MesVariación anual
Enero2.7%
Febrero1.3%
Marzo3.0%
Abril2.2%
Mayo2.5%
Junio1.6%
Julio1.1%
Agosto0.9%
Septiembre0.6%

Fuente: CEESP, con información del INEGI. Agosto y septiembre corresponden a estimaciones oportunas.

La desaceleración resulta particularmente relevante porque ocurre al mismo tiempo que el PIB registra un mayor crecimiento.

El organismo considera prematuro determinar si el comportamiento del consumo responde a un fenómeno temporal o a una tendencia más persistente.

No obstante, identifica varios factores que podrían estar limitando el gasto de las familias, entre ellos la evolución del empleo formal, los ingresos laborales y la confianza del consumidor.

México pierde más de 17 mil registros patronales en 2026

La evolución del mercado laboral constituye otra señal de preocupación para el sector privado.

Según el análisis del CEESP, el número de patrones registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) mantiene una trayectoria descendente.

Durante septiembre, el organismo reporta una reducción anual cercana a 3%, junto con una disminución de 2 mil 478 registros patronales en las cifras consideradas.

En el acumulado del año, la pérdida supera los 17 mil 300 registros, lo que refleja dificultades para sostener y ampliar la base de empleadores formales.

La disminución de registros patronales es relevante porque estos representan unidades empleadoras que participan en el sistema de seguridad social.

Una menor base de patrones puede dificultar la expansión del empleo formal y limitar las oportunidades laborales dentro de empresas registradas.

Empleo formal e informal: una recuperación desigual

El CEESP también identifica señales de debilidad en otros indicadores laborales.

Su análisis refiere una disminución aproximada de 718 mil puestos de trabajo entre agosto y septiembre, de acuerdo con las cifras laborales utilizadas en el reporte.

El organismo aclara que esta variación no puede atribuirse directamente a la reducción de registros patronales, aunque considera que ambos indicadores apuntan a condiciones menos favorables para la generación y sostenimiento del empleo.

En materia de remuneraciones, los ingresos laborales reales mantuvieron un crecimiento positivo durante la primera mitad de 2026, pero con diferencias entre trabajadores formales e informales.

Mientras el ingreso promedio de los trabajadores formales moderó su ritmo de expansión, el de los informales mostró mayor dinamismo.

Sin embargo, el CEESP advierte que el incremento de la ocupación se concentró principalmente en actividades informales, cuyos niveles de ingreso continúan siendo considerablemente inferiores a los del empleo formal.

Esta composición puede limitar la capacidad de consumo de los hogares, incluso cuando las remuneraciones reales presentan mejoras.

Confianza del consumidor e inflación limitan el gasto de los hogares

La confianza del consumidor es otro de los factores que podrían explicar la desaceleración del consumo privado.

El CEESP señala que este indicador mantiene una trayectoria descendente desde 2025, a pesar de algunos repuntes registrados durante el tercer trimestre de 2026.

El deterioro se observa particularmente en la percepción de los hogares sobre su situación económica actual y en sus expectativas para los próximos doce meses.

Una menor confianza puede llevar a las familias a posponer compras, especialmente aquellas relacionadas con bienes duraderos.

A ello se suman las presiones inflacionarias sobre determinados productos y servicios de consumo frecuente.

De acuerdo con los indicadores económicos incluidos en el reporte, la inflación anual se ubicó en 3.45% durante septiembre de 2026, frente a 3.26% en agosto.

Para el CEESP, la combinación de menor confianza, debilidad en la creación de empleo formal y presiones sobre los presupuestos familiares puede limitar la recuperación del mercado interno.

Exportaciones y manufacturas impulsan la actividad económica

A diferencia del consumo privado, la actividad manufacturera y las exportaciones presentan señales más favorables.

El CEESP considera que ambos componentes han contribuido al mejor desempeño de la economía durante la segunda mitad de 2026.

En el caso del comercio exterior, el organismo destaca que México acumuló un superávit comercial de 9 mil 254 millones de dólares entre enero y septiembre, en contraste con el déficit de 3 mil 398 millones de dólares registrado durante el mismo periodo de 2025.

Esto representa una mejora de 12 mil 652 millones de dólares en el saldo comercial acumulado.

Sin embargo, en septiembre la balanza comercial registró un déficit de 606 millones de dólares, después de presentar un superávit de 605 millones en agosto.

El cambio mensual estuvo relacionado con una reducción del superávit de productos no petroleros, que pasó de 4 mil 47 millones de dólares en agosto a 2 mil 748 millones en septiembre.

Al mismo tiempo, el déficit de productos petroleros disminuyó de 3 mil 441 millones a 3 mil 354 millones de dólares.

Estos resultados muestran que el sector externo mantiene una contribución favorable en el acumulado del año, aunque presenta variaciones entre meses.

México necesita crecer más de 3.5% anual, advierte el CEESP

A pesar de la revisión al alza del pronóstico económico, el CEESP considera que México necesita alcanzar tasas de crecimiento superiores a 3.5% anual para ampliar las oportunidades de desarrollo y elevar el bienestar de la población.

El organismo identifica varios elementos que deben fortalecerse para consolidar una recuperación sostenida:

  • Inversión productiva: mejorar las condiciones para ampliar proyectos empresariales y capacidad de producción.
  • Generación de empleo formal: fortalecer la base de empleadores y ampliar las oportunidades laborales registradas.
  • Productividad: impulsar una mayor eficiencia en las actividades económicas.
  • Consumo privado: favorecer condiciones que permitan recuperar el gasto de los hogares.
  • Confianza empresarial y del consumidor: generar un entorno que facilite decisiones de inversión y consumo.

El análisis subraya que la recuperación económica necesita extender sus beneficios hacia el mercado interno.

El crecimiento de la producción, por sí solo, no garantiza una mejoría equivalente en los ingresos y las decisiones de gasto de las familias.

Recuperación económica de México enfrenta el reto de fortalecer el mercado interno

El desempeño del PIB durante el tercer trimestre de 2026 representa una señal favorable para las perspectivas económicas del país.

La expansión anual de 3.2%, junto con el dinamismo de las manufacturas y las exportaciones, contribuyó a mejorar el pronóstico de crecimiento para el cierre del año.

Sin embargo, el contraste con el consumo privado plantea interrogantes sobre la capacidad de esta recuperación para sostenerse durante los próximos meses.

La reducción de registros patronales, el mayor peso de la ocupación informal y la debilidad de la confianza del consumidor podrían limitar el fortalecimiento de la demanda interna.

Para el CEESP, el principal desafío no consiste únicamente en elevar el crecimiento del PIB, sino en lograr que esa expansión genere más inversión, empleos formales y capacidad de consumo para los hogares.

La evolución de estos indicadores será determinante para evaluar si la economía mexicana puede mantener su recuperación y acercarse a tasas de crecimiento superiores a 3.5% anual en el mediano plazo.

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