La restricción del uso de celulares durante la jornada escolar en educación básica, prevista para comenzar el próximo 3 de noviembre, abrió una discusión que va más allá de las aulas: qué responsabilidad deben asumir las plataformas digitales sobre el contenido, publicidad, algoritmos y datos personales a los que están expuestos niñas, niños y adolescentes.
La Alianza por la Salud Alimentaria (ASA) reconoció la medida como un avance para reducir el uso indiscriminado de pantallas en las escuelas, pero sostuvo que su alcance será limitado si no se acompaña de reglas para el ecosistema digital.
La organización plantea avanzar hacia obligaciones relacionadas con verificación de edad, publicidad dirigida, perfilamiento de menores, sistemas de recomendación, límites de uso y protección de datos personales.
¿Cuándo comienza la restricción de celulares en las escuelas?
De acuerdo con la información difundida por la ASA, la nueva regulación restringirá el uso de celulares durante la jornada escolar en educación básica a partir del 3 de noviembre de 2026.
La medida busca reducir el uso indiscriminado de pantallas dentro de los planteles.
Sin embargo, la organización sostiene que una parte importante de la actividad digital de los menores ocurre fuera de las escuelas, por lo que considera necesario ampliar la discusión.
Según cifras de la Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales 2023 citadas en el documento, 83% de niñas, niños y adolescentes utiliza internet y 68% alguna plataforma digital.
YouTube aparece entre las plataformas con mayor utilización, con 78%, seguida por TikTok, con 47%.
La mayor conexión ocurre fuera de la escuela
Uno de los argumentos de la organización para pedir una regulación más amplia está relacionado con el lugar y horario desde el que los menores se conectan.
La información citada señala que 84% de la conexión se realiza mediante una red móvil y 90% a través de una red fija en el hogar, mientras el uso de internet dentro de las escuelas representa entre 6% y 10%.
Además, 70% de la actividad se concentra durante la tarde.
La ASA utiliza estos datos para sostener que restringir los dispositivos durante las clases no alcanza por sí solo la exposición de los menores a plataformas, publicidad y sistemas de recomendación durante el resto del día.
Publicidad digital y datos de menores entran a la discusión
El planteamiento de la organización incorpora un componente económico relevante: el modelo de negocio de las plataformas digitales.
La ASA propone establecer obligaciones para transparentar cómo monetizan la actividad de sus usuarios y limitar prácticas comerciales que puedan aprovecharse de las vulnerabilidades de niñas, niños y adolescentes.
Uno de los puntos está en el uso de información personal.
La propuesta busca impedir que los datos de menores sean utilizados para perfilamiento, publicidad dirigida o sistemas de recomendación que puedan afectar su desarrollo.
También plantea establecer obligaciones de prevención, seguridad y protección para plataformas y otros participantes del ecosistema digital.
¿Qué cambios propone la Alianza para las plataformas?
La propuesta difundida por la ASA todavía no representa una regulación aprobada para las plataformas. Se trata de una serie de medidas que la organización considera necesarias para ampliar la protección de los menores.
Entre ellas se encuentran:
- Verificación o estimación de edad de los usuarios.
- Configuraciones de protección activadas por defecto para adolescentes.
- Límites de tiempo de utilización y restricciones nocturnas.
- Silenciamiento de notificaciones.
- Opciones de feed cronológico no personalizado.
- Restricciones al uso de datos de menores para publicidad y perfilamiento.
- Mayor transparencia sobre la monetización de la actividad de los usuarios.
- Identificación y mitigación de contenidos dañinos y prácticas comerciales abusivas.
La organización también plantea que las plataformas tengan responsabilidades explícitas para prevenir riesgos antes de que éstos alcancen a los usuarios menores de edad.
Los algoritmos también estarían bajo mayor vigilancia
Otra parte del planteamiento se dirige hacia los sistemas de recomendación y algoritmos.
Actualmente, buena parte de las plataformas utiliza información sobre la actividad de los usuarios para personalizar el contenido que aparece en sus pantallas.
La propuesta de la ASA busca establecer controles sobre la utilización de información de menores en estos procesos y ofrecer alternativas como un feed cronológico no personalizado.
También propone restringir determinadas características diseñadas para extender el tiempo de permanencia, mediante límites de uso, restricciones nocturnas o reducción de notificaciones.
Del celular en las escuelas al negocio de las plataformas
La restricción de celulares en educación básica coloca inicialmente el foco sobre el uso de dispositivos dentro de las aulas, pero la propuesta de la Alianza por la Salud Alimentaria traslada la discusión hacia un terreno más amplio: cómo operan y generan ingresos las plataformas cuando sus usuarios son menores de edad.
Publicidad, explotación comercial de datos, algoritmos de recomendación y mecanismos destinados a incrementar la permanencia podrían convertirse en puntos centrales de futuras discusiones regulatorias.
Por ahora, las medidas planteadas por la ASA para las plataformas son una propuesta de la organización y no deben interpretarse como obligaciones legales ya vigentes.
El debate que abre la restricción escolar tendrá así dos dimensiones distintas: controlar cuándo puede utilizarse un dispositivo dentro de las escuelas y definir hasta dónde debe llegar la responsabilidad de las empresas que diseñan los servicios utilizados durante el resto del día.


