martes, noviembre 3, 2026
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América Latina enfrenta una paradoja económica en 2026: mientras sus exportaciones registran un crecimiento de dos dígitos, la actividad productiva regional mantiene un ritmo de expansión limitado. Las tensiones geopolíticas, los precios internacionales de las materias primas y las decisiones de los bancos centrales están modificando las condiciones de inversión, el comportamiento de las divisas y las perspectivas económicas de los países latinoamericanos.

De acuerdo con cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las exportaciones de bienes de América Latina aumentaron 15.7% anual durante el primer trimestre de 2026, prácticamente el doble del crecimiento de 7.8% registrado en el conjunto de 2025.

Sin embargo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyectó una expansión económica regional de apenas 2.2% para 2026, por debajo del 2.4% observado en 2025.

Un análisis difundido por JustMarkets advierte que esta diferencia evidencia cómo los acontecimientos internacionales pueden impulsar determinados sectores exportadores sin necesariamente traducirse en una recuperación generalizada del consumo, la inversión y la actividad económica.

América Latina crecería 2.2% en 2026 pese al dinamismo de las exportaciones

El comportamiento económico regional refleja la influencia de factores externos que afectan de manera diferente a cada país.

En octubre de 2026, el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó un crecimiento de 3.1% para la economía mundial, acompañado de una inflación de 4.7%.

Para América Latina y el Caribe, la CEPAL estimó una expansión de 2.2%, con lo que la región completaría cinco años de crecimiento promedio cercano a 2.3%.

Indicador económicoResultado o proyección
Crecimiento mundial estimado para 20263.1%
Inflación mundial proyectada para 20264.7%
Crecimiento de América Latina y el Caribe en 20252.4%
Crecimiento regional proyectado para 20262.2%
Crecimiento anual de exportaciones latinoamericanas, primer trimestre de 202615.7%

Fuente: FMI, CEPAL y BID, cifras recopiladas por JustMarkets.

La diferencia entre el crecimiento exportador y el desempeño del PIB muestra que una mayor demanda externa o el aumento de precios internacionales no necesariamente se reflejan en todas las actividades productivas.

El efecto depende de la estructura económica de cada país, su exposición a determinados productos y la evolución de su demanda interna.

Para los inversionistas, esta situación también obliga a distinguir entre el comportamiento de las empresas exportadoras y las condiciones generales de la economía donde operan.

México aumenta sus exportaciones 17.9% en el primer trimestre de 2026

El dinamismo del comercio exterior presentó diferencias importantes entre los países latinoamericanos.

Según las estimaciones del BID citadas por JustMarkets, Perú registró el mayor crecimiento entre los cinco países destacados, con un aumento anual de 33.5% en el valor de sus exportaciones durante el primer trimestre.

México ocupó la segunda posición dentro de este grupo, con una expansión de 17.9%.

Crecimiento de las exportaciones en América Latina

PaísVariación anual, primer trimestre de 2026
Perú33.5%
México17.9%
Argentina16.9%
Chile13.8%
Brasil7.1%

Fuente: BID, Estimaciones de las tendencias comerciales, junio de 2026.

Estas cifras corresponden al valor de las exportaciones de bienes, no al crecimiento del Producto Interno Bruto de cada país.

La distinción es relevante porque las ventas internacionales pueden aumentar debido a mayores volúmenes exportados, incrementos en los precios o una combinación de ambos factores.

Para México, la evolución de las exportaciones representa un indicador importante del desempeño del sector externo, aunque debe analizarse junto con la inversión, el consumo y la producción nacional.

Petróleo, oro y cobre: cómo los precios internacionales afectan a los mercados

Las materias primas constituyen uno de los principales canales mediante los cuales los acontecimientos internacionales repercuten en las economías latinoamericanas.

El petróleo, el gas, el oro, el cobre y los productos agrícolas pueden registrar movimientos significativos ante cambios en la oferta, la demanda o las condiciones geopolíticas.

Según datos del BID correspondientes al periodo enero-abril de 2026, el precio del oro aumentó 63.9% anual, mientras que el cobre avanzó 26.8% y la soja 10.1%.

En contraste, el café registró una disminución de 21.1%.

Materia primaVariación interanual de precio, enero-abril de 2026
Oro+63.9%
Cobre+26.8%
Soja+10.1%
Café-21.1%

Fuente: BID, cifras retomadas por JustMarkets.

Los movimientos pueden beneficiar a las compañías productoras y exportadoras de determinados bienes, pero incrementar los costos de las empresas que los utilizan como insumos.

Por ejemplo, un aumento del precio del petróleo puede favorecer los ingresos de algunas empresas productoras, mientras que representa mayores costos de combustible para aerolíneas y compañías de transporte.

Por ello, el impacto económico de las materias primas depende de la posición de cada país y empresa dentro de las cadenas de producción y comercialización.

Conflicto en Medio Oriente presiona al mercado petrolero y a la inflación

Las tensiones geopolíticas también han tenido consecuencias sobre los mercados energéticos.

En abril de 2026, el Banco Mundial estimó que las interrupciones derivadas del conflicto en Medio Oriente retiraron inicialmente alrededor de 10 millones de barriles diarios de oferta petrolera mundial.

El organismo también señaló que aproximadamente 35% del comercio marítimo mundial de petróleo crudo transita por el estrecho de Ormuz.

La relevancia de esta ruta comercial implica que una interrupción localizada puede generar efectos sobre los precios internacionales de la energía.

Estos movimientos pueden trasladarse a los costos de transporte, producción y distribución, además de influir en las expectativas de inflación.

En su Commodity Markets Outlook de abril de 2026, el Banco Mundial proyectó aumentos de 24% en los precios de la energía y de 16% en el conjunto de las materias primas para ese año.

Las cifras corresponden a previsiones elaboradas bajo las condiciones del mercado energético de abril, no a resultados definitivos del cierre de 2026.

Chile muestra que mayores exportaciones no garantizan crecimiento económico

El desempeño de Chile permite observar cómo una economía puede beneficiarse de determinados precios internacionales y, al mismo tiempo, enfrentar dificultades internas.

De acuerdo con el análisis de JustMarkets, el Banco Central de Chile redujo en septiembre su pronóstico de crecimiento para 2026 a un rango de 0.25% a 0.75%, desde una estimación anterior de 1% a 1.75% publicada en junio.

La revisión respondió a factores como una menor demanda interna, dificultades climáticas y una producción minera más débil.

Este comportamiento contrasta con el crecimiento de 13.8% en el valor de las exportaciones chilenas registrado durante el primer trimestre.

El caso ilustra que la evolución del comercio exterior y la actividad económica general puede seguir trayectorias diferentes.

Para los inversionistas, las cifras de exportación deben interpretarse junto con los indicadores de producción, consumo y perspectivas sectoriales.

Reserva Federal y Banxico: cómo las tasas de interés afectan al peso mexicano

Las decisiones de política monetaria representan otro mecanismo de transmisión entre los mercados internacionales y las economías locales.

Cuando un banco central modifica su tasa de referencia, puede alterar el costo del crédito, los rendimientos de instrumentos financieros y el atractivo relativo de determinadas monedas.

El análisis de JustMarkets recuerda que el 16 de septiembre de 2026 la Reserva Federal de Estados Unidos elevó su rango de tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta 3.75%-4%.

Posteriormente, el 24 de septiembre, el Banco de México mantuvo su tasa objetivo en 6.50%.

Estas decisiones forman parte de los factores que los inversionistas consideran al evaluar instrumentos denominados en pesos mexicanos y dólares estadounidenses.

¿Qué ocurre cuando la Fed modifica las tasas?

Una política monetaria más restrictiva, conocida como hawkish, puede aumentar el atractivo de determinados activos denominados en dólares y elevar el costo del financiamiento.

Por el contrario, una postura más flexible, denominada dovish, puede aliviar las condiciones financieras.

Sin embargo, el comportamiento de las divisas y las bolsas no depende exclusivamente de la dirección de las tasas.

También intervienen las expectativas de inflación, la confianza de los inversionistas, la actividad económica y la diferencia entre las decisiones anunciadas y las que el mercado anticipaba.

En su informe de estabilidad financiera de octubre de 2026, el FMI advirtió que un repunte inflacionario o mayores riesgos fiscales podrían elevar los rendimientos de la deuda soberana y transmitir tensiones hacia otros mercados.

¿Por qué los conflictos internacionales pueden afectar al peso y a la Bolsa Mexicana de Valores?

Los movimientos financieros internacionales no requieren necesariamente una relación comercial directa entre los países involucrados.

En periodos de incertidumbre, algunos inversionistas reducen su exposición a activos considerados de mayor riesgo y trasladan recursos hacia instrumentos que perciben como más líquidos o seguros.

Este comportamiento puede afectar simultáneamente a monedas, bonos y acciones de mercados emergentes.

El FMI ha señalado que los fondos de inversión y otros intermediarios financieros no bancarios pueden transmitir cambios en el apetito global por el riesgo hacia las economías emergentes.

En consecuencia, una crisis internacional puede provocar ajustes en los mercados latinoamericanos aun cuando sus efectos directos sobre la producción local sean limitados.

Para México, el seguimiento del dólar, los rendimientos de los bonos estadounidenses y los flujos de capital resulta relevante para interpretar movimientos en los mercados financieros.

Siete indicadores que deben vigilar los inversionistas en 2026

Ante la interconexión de los mercados, JustMarkets plantea que los inversionistas deben analizar cómo cada acontecimiento internacional puede transmitirse a los activos financieros y a la economía.

Entre las principales variables de seguimiento se encuentran:

  • Tasas de interés: decisiones de la Reserva Federal, Banxico y otros bancos centrales latinoamericanos.
  • Materias primas: evolución del petróleo, gas, oro, cobre y productos agrícolas.
  • Tipo de cambio: fortaleza del dólar y comportamiento de las monedas emergentes.
  • Mercados de deuda: rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y de la deuda soberana.
  • Indicadores económicos: inflación, empleo, actividad productiva y comercio exterior.
  • Riesgos geopolíticos: conflictos, sanciones y posibles interrupciones en las cadenas de suministro.
  • Flujos de capital: entradas y salidas de recursos de los mercados emergentes.

La importancia de cada indicador depende del instrumento financiero analizado y del contexto económico.

Por ejemplo, un aumento de los precios energéticos puede tener efectos diferentes sobre acciones petroleras, empresas de transporte, monedas y expectativas inflacionarias.

La identificación de estos canales permite evaluar los riesgos asociados con cada movimiento del mercado.

Trading y mercados globales: oportunidades acompañadas de riesgos

La interconexión financiera también ha ampliado las posibilidades de operar instrumentos vinculados con mercados internacionales.

Plataformas como JustMarkets ofrecen acceso a contratos por diferencia (CFD) relacionados con divisas, materias primas, índices, acciones y criptoactivos.

Estos instrumentos permiten especular sobre movimientos de precios sin adquirir necesariamente el activo subyacente.

Sin embargo, su operación implica riesgos elevados, especialmente cuando se utiliza apalancamiento.

El apalancamiento permite mantener posiciones de mayor valor respecto al capital aportado, pero también puede amplificar las pérdidas y provocar una disminución rápida de los recursos invertidos.

Por ello, el análisis de las condiciones económicas internacionales no elimina el riesgo inherente a las operaciones financieras.

América Latina enfrenta el reto de convertir las exportaciones en crecimiento sostenido

El desempeño económico de América Latina durante 2026 refleja una diferencia importante entre el dinamismo comercial y la expansión de la actividad productiva.

Mientras las exportaciones regionales crecieron 15.7% anual durante el primer trimestre, la CEPAL proyectó un avance económico de apenas 2.2% para el conjunto del año.

La evolución de los precios internacionales, las tensiones geopolíticas y las decisiones monetarias contribuye a explicar por qué determinados sectores pueden registrar resultados favorables mientras otras actividades enfrentan mayores dificultades.

Para México, el crecimiento de las exportaciones y la evolución de las tasas de interés representan variables relevantes para las perspectivas de inversión y los mercados financieros.

El desafío para las economías latinoamericanas consiste en transformar las oportunidades del comercio exterior en mayor inversión, actividad productiva y crecimiento interno, sin perder de vista los riesgos derivados de su exposición a acontecimientos internacionales.

Para los inversionistas, comprender cómo se transmiten estos cambios resulta fundamental para evaluar oportunidades y administrar riesgos en un entorno financiero interconectado.

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