jueves, noviembre 5, 2026
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El Banco de México (Banxico) redujo su tasa de interés de referencia en 25 puntos base, de 6.50% a 6.25%, en su decisión de política monetaria del 5 de noviembre de 2026. Sin embargo, el banco central anticipó que mantener la tasa en este nivel durante un periodo prolongado podría ser necesario para garantizar que la inflación converja a su objetivo de 3%.

La decisión, que tendrá efectos a partir del 6 de noviembre de 2026, fue aprobada por mayoría de tres votos contra dos, en un contexto de crecimiento económico moderado, depreciación del peso mexicano y persistencia de riesgos inflacionarios.

La Junta de Gobierno justificó el ajuste al considerar que el proceso de desinflación ha continuado y que las condiciones de holgura económica limitan las presiones sobre los precios.

No obstante, Banxico elevó su pronóstico de inflación general para el cierre de 2026, de 3.5% a 3.7%, y mantuvo su expectativa de alcanzar la meta de 3% hasta el cuarto trimestre de 2027.

El anuncio representa una reducción adicional en el costo de referencia del dinero, aunque no implica necesariamente que los bancos comerciales ajusten de inmediato las tasas de todos sus créditos y productos financieros.

Banxico reduce tasa de interés a 6.25% con votación dividida

La Junta de Gobierno del Banco de México aprobó disminuir el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 25 puntos base.

Con este movimiento, la tasa de referencia pasó de 6.50% a 6.25%, nivel que comenzará a aplicarse el viernes 6 de noviembre.

La decisión no fue unánime.

Tres integrantes votaron a favor del recorte, mientras que dos consideraron conveniente mantener la tasa sin modificaciones.

Integrante de la Junta de GobiernoVoto
Victoria Rodríguez CejaReducir a 6.25%
José Gabriel Cuadra GarcíaReducir a 6.25%
Omar Mejía CastelazoReducir a 6.25%
Galia Borja GómezMantener en 6.50%
Jonathan HeathMantener en 6.50%

Fuente: Banco de México, anuncio de política monetaria del 5 de noviembre de 2026.

La división refleja diferencias sobre la conveniencia de continuar reduciendo la restricción monetaria mientras persisten riesgos para la estabilidad de precios.

En su comunicado, Banxico calificó el movimiento como un ajuste puntual, una expresión relevante porque no presentó la decisión como el inicio de una nueva secuencia de reducciones.

Por el contrario, la autoridad monetaria señaló que mantener la tasa en el nivel alcanzado durante un tiempo prolongado podría contribuir al cumplimiento de su mandato.

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Banxico anticipa una pausa prolongada en los recortes

Uno de los mensajes más importantes del anuncio fue la orientación sobre las próximas decisiones de política monetaria.

La Junta de Gobierno indicó que mantener la tasa por un periodo prolongado en 6.25% apoyaría la convergencia de la inflación a su meta y permitiría enfrentar los desafíos macroeconómicos externos.

Esta postura apunta a una mayor cautela después del ajuste aprobado en noviembre.

Sin embargo, el banco central no estableció una fecha específica para una nueva modificación ni comprometió formalmente una pausa de duración determinada.

Las próximas decisiones dependerán de la evolución de la inflación, las expectativas del mercado, el comportamiento del tipo de cambio y las condiciones económicas.

Banxico también señaló que continuará evaluando el posible traslado de los movimientos cambiarios a los precios al consumidor.

La autoridad considera que las condiciones actuales de holgura económica podrían limitar ese efecto.

En consecuencia, el banco central mantiene una postura que busca equilibrar la necesidad de controlar la inflación con un entorno de crecimiento económico que todavía enfrenta riesgos a la baja.

Inflación en México sube a 3.62% durante octubre de 2026

La decisión de política monetaria se produjo después de un incremento en la inflación general.

De acuerdo con Banxico, entre la primera quincena de septiembre y la primera quincena de octubre de 2026, la inflación general anual pasó de 3.42% a 3.62%.

El aumento estuvo relacionado principalmente con el comportamiento de la inflación no subyacente.

En contraste, la inflación subyacente, que excluye determinados productos cuyos precios presentan mayor volatilidad, disminuyó marginalmente de 3.79% a 3.78%.

IndicadorPrimera quincena de septiembrePrimera quincena de octubre
Inflación general anual3.42%3.62%
Inflación subyacente anual3.79%3.78%

Fuente: Banco de México, con datos del INEGI.

Estos resultados muestran comportamientos diferentes entre los componentes del índice de precios.

Mientras la inflación general registró un repunte, la subyacente presentó una disminución marginal.

Para Banxico, la persistencia de la inflación subyacente continúa siendo uno de los principales factores de riesgo.

Esto se debe a que dicho componente permite observar tendencias de precios menos expuestas a movimientos temporales de productos particularmente volátiles.

Banxico eleva pronóstico de inflación para finales de 2026

Aunque el banco central considera que el proceso desinflacionario continúa, ajustó al alza sus previsiones para el último trimestre de 2026.

El pronóstico de inflación general para el cuarto trimestre aumentó de 3.5% a 3.7%, mientras que el de inflación subyacente pasó de 3.6% a 3.7%.

Las modificaciones responden principalmente a niveles de inflación no subyacente superiores a los anticipados y a ajustes menores en la previsión del componente subyacente.

PeriodoInflación general previstaInflación subyacente prevista
IV trimestre de 20263.7%3.7%
I trimestre de 20273.4%3.4%
II trimestre de 20273.3%3.3%
III trimestre de 20273.2%3.2%
IV trimestre de 20273.0%3.0%

Fuente: Banco de México. Pronósticos publicados el 5 de noviembre de 2026; variaciones anuales de los índices promedio trimestrales.

De acuerdo con estas estimaciones, la inflación general alcanzaría el objetivo de 3% durante el cuarto trimestre de 2027.

Esto significa que Banxico todavía prevé un periodo de convergencia antes de alcanzar su meta.

El banco central también advirtió que el balance de riesgos para la trayectoria de inflación mantiene un sesgo al alza.

Por tanto, las previsiones están sujetas a cambios derivados de las condiciones económicas nacionales e internacionales.

Peso mexicano y conflictos geopolíticos mantienen riesgos inflacionarios

El comunicado identificó diversos factores que podrían provocar una inflación superior a la esperada.

Entre los principales riesgos al alza destacan:

  • Persistencia de la inflación subyacente, especialmente si los precios continúan mostrando resistencia a disminuir.
  • Mayor depreciación del peso mexicano, que podría encarecer bienes importados y determinados insumos.
  • Disrupciones comerciales, derivadas de modificaciones en políticas económicas internacionales.
  • Conflictos geopolíticos, particularmente por sus posibles efectos sobre precios y cadenas de suministro.
  • Afectaciones climáticas, que podrían modificar la disponibilidad y los precios de determinados productos.
  • Presiones de costos, con posibles repercusiones sobre bienes y servicios.

En sentido contrario, Banxico considera que una actividad económica menor a la prevista en México o Estados Unidos podría reducir las presiones inflacionarias.

También identifica como factores a la baja un menor traslado de los incrementos de costos a los precios finales y episodios de apreciación del peso.

No obstante, la autoridad monetaria considera que los riesgos de inflación superiores a lo previsto continúan predominando.

Economía mexicana crece, pero mantiene riesgos a la baja

El Banco de México señaló que la economía nacional continuó expandiéndose durante el tercer trimestre de 2026.

Sin embargo, advirtió que persisten condiciones de holgura económica a lo largo del horizonte de pronóstico.

En términos generales, esto significa que la actividad productiva opera bajo condiciones en las que la demanda no está generando presiones significativas sobre los precios.

La Junta de Gobierno estimó que actualmente no se perciben presiones de demanda en la economía mexicana.

También consideró que los efectos de la política monetaria restrictiva implementada anteriormente siguen presentes.

Estos elementos contribuyeron a justificar la reducción de la tasa de referencia.

A pesar de ello, Banxico advirtió que la actividad económica continúa enfrentando riesgos a la baja.

La combinación de crecimiento moderado y riesgos inflacionarios obliga al banco central a evaluar cuidadosamente sus próximas decisiones.

Una reducción acelerada de las tasas podría disminuir la restricción monetaria antes de que la inflación se estabilice plenamente.

Por otro lado, mantener tasas elevadas durante demasiado tiempo también puede influir en las condiciones de financiamiento y actividad económica.

Reserva Federal mantiene tasas y aumenta la incertidumbre externa

El entorno internacional también influyó en la evaluación de Banxico.

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantuvo sin cambios el rango de su tasa de fondos federales durante su reunión de octubre.

Al mismo tiempo, los mercados financieros internacionales continuaron registrando volatilidad.

Banxico destacó que las tasas de interés gubernamentales estadounidenses disminuyeron en la mayoría de sus plazos durante el periodo analizado, aunque las de largo plazo alcanzaron máximos de varias décadas en determinados momentos.

La autoridad también señaló la persistencia de incertidumbre relacionada con el conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones económicas.

En México, desde la decisión monetaria anterior, las tasas de interés de los valores gubernamentales disminuyeron en los plazos medios y largos, pero aumentaron en los cortos.

Además, el peso mexicano registró una depreciación.

Estos movimientos forman parte de las condiciones financieras que Banxico considera al evaluar la transmisión de su política monetaria.

¿Cómo afecta la reducción de la tasa de Banxico a los créditos?

La tasa de interés de referencia de Banxico influye en las condiciones generales de financiamiento del sistema financiero mexicano.

Cuando disminuye, puede contribuir a reducir gradualmente los costos de algunos préstamos, especialmente aquellos vinculados con tasas variables.

Sin embargo, el impacto no es automático ni uniforme.

Los bancos comerciales consideran otros factores para determinar las tasas que ofrecen a sus clientes, como el riesgo crediticio, el plazo del financiamiento, los costos de fondeo y las condiciones contractuales.

Entre los posibles efectos se encuentran:

  • Créditos empresariales: algunos financiamientos con tasa variable podrían reflejar menores costos conforme a sus condiciones.
  • Préstamos personales: las tasas de nuevas contrataciones podrían ajustarse, dependiendo de la política comercial de cada institución.
  • Créditos hipotecarios: los contratos existentes con tasa fija no disminuyen automáticamente por un recorte de Banxico.
  • Tarjetas de crédito: los cambios en las tasas dependen de las condiciones contractuales y las decisiones de los emisores.
  • Financiamiento para pymes: una menor tasa de referencia puede contribuir a mejorar gradualmente determinadas condiciones de crédito.

La reducción de 25 puntos base equivale a 0.25 puntos porcentuales, pero no significa que todos los créditos bancarios deban disminuir exactamente en esa proporción.

Para los consumidores y las empresas, resulta importante revisar las condiciones particulares de cada financiamiento.

¿Qué pasará con los CETES y los rendimientos del ahorro?

La política monetaria también influye en los rendimientos de instrumentos de ahorro e inversión de renta fija.

Los Certificados de la Tesorería de la Federación (CETES) suelen responder a las expectativas sobre las tasas de interés de corto plazo.

Por ello, una disminución de la tasa de referencia puede contribuir a que las nuevas emisiones ofrezcan rendimientos diferentes a los observados anteriormente.

Sin embargo, los CETES no pagan automáticamente la misma tasa establecida por Banxico.

Sus rendimientos se determinan mediante las condiciones del mercado y los mecanismos correspondientes de colocación.

En el caso de inversiones contratadas previamente a tasa fija, las condiciones pactadas no cambian únicamente porque el banco central modifique su objetivo monetario.

Para los inversionistas, el anuncio representa un elemento adicional para evaluar la duración de sus inversiones, las tasas disponibles y sus necesidades de liquidez.

También resulta relevante considerar que el rendimiento nominal debe analizarse junto con la inflación para estimar el comportamiento del poder adquisitivo.

Banxico enfrenta el desafío de mantener la inflación bajo control

La decisión del 5 de noviembre representa un nuevo ajuste en la política monetaria mexicana, pero también introduce una señal de prudencia sobre los próximos movimientos.

La tasa de referencia se ubicará en 6.25% a partir del 6 de noviembre, después de una votación dividida entre los integrantes de la Junta de Gobierno.

El recorte fue respaldado por la continuidad del proceso desinflacionario, la ausencia de presiones significativas de demanda y las condiciones de holgura económica.

Sin embargo, el aumento del pronóstico de inflación para finales de 2026 y los riesgos asociados con el tipo de cambio, los costos y el entorno internacional justifican una postura cautelosa.

Para empresas, consumidores e inversionistas, el anuncio implica un ajuste en las condiciones monetarias que puede influir gradualmente en el financiamiento y los rendimientos de instrumentos financieros.

El mensaje central de Banxico es que, después de reducir la tasa a 6.25%, mantenerla sin cambios durante un periodo prolongado podría ser necesario para alcanzar la meta de inflación de 3% a finales de 2027.

Las próximas decisiones dependerán de que la evolución de los precios confirme las previsiones del banco central y de que los riesgos externos no generen nuevas presiones inflacionarias.

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