Los ciberataques de ransomware contra organizaciones del sector jurídico aumentaron 132% entre 2024 y 2025, mientras que una proporción importante de los despachos y departamentos legales todavía presenta deficiencias en sus mecanismos de protección de información. El crecimiento de estas amenazas pone en riesgo expedientes judiciales, contratos, datos financieros y documentos confidenciales de empresas y clientes.
De acuerdo con cifras del informe GRIT 2026, retomadas por la empresa de tecnología legal LemonTech, los casos de ransomware contra organizaciones jurídicas identificadas en sitios de filtración de datos pasaron de 196 en 2024 a 455 en 2025.
El problema también adquiere relevancia para México. El Índice de Madurez Tecnológica Legal 2026, elaborado por LemonTech, Kerma Partners y LabDerIA de la Universidad Panamericana, reveló que entre las organizaciones participantes únicamente 40.3% contaba con autenticación multifactor, 31.9% utilizaba cifrado de datos y 5.6% tenía certificación ISO 27001.
Estos resultados evidencian la necesidad de fortalecer la ciberseguridad en un sector que administra información sensible y cuya operación depende de la confidencialidad, disponibilidad e integridad de sus documentos.
Ataques de ransomware contra el sector jurídico crecen 132%
Los despachos de abogados se han convertido en objetivos atractivos para los ciberdelincuentes debido al valor de la información que administran.
Entre los documentos que pueden resultar comprometidos se encuentran contratos empresariales, expedientes judiciales, información financiera, estrategias corporativas y datos personales de clientes.
Según el informe GRIT 2026, los ataques de ransomware identificados en sitios de filtración relacionados con organizaciones jurídicas registraron un crecimiento considerable.
| Indicador | Resultado |
|---|---|
| Organizaciones jurídicas identificadas en sitios de filtración en 2024 | 196 |
| Organizaciones jurídicas identificadas en sitios de filtración en 2025 | 455 |
| Crecimiento anual reportado | 132% |
| Proporción de víctimas registradas en Estados Unidos | 74% |
Fuente: informe GRIT 2026, cifras retomadas por LemonTech.
Es importante precisar que estos datos corresponden a organizaciones jurídicas identificadas en sitios de filtración asociados con ransomware y no representan el número total de ciberataques ocurridos en el mundo.
Además, el 74% de las víctimas registradas se encontraba en Estados Unidos, por lo que el incremento de 132% no debe interpretarse como una estadística exclusiva de México.
Sin embargo, el comportamiento internacional muestra la exposición de una industria cuyo principal activo es la información confidencial.
Los ataques de ransomware pueden bloquear el acceso a sistemas y archivos, interrumpir las operaciones y utilizar información sustraída como mecanismo de extorsión.
Para un despacho jurídico, estas afectaciones pueden traducirse en retrasos operativos, dificultades para consultar expedientes y riesgos para la relación con sus clientes.
Solo 31.9% de las organizaciones jurídicas participantes cifra sus datos
El nivel de preparación tecnológica constituye uno de los principales desafíos para el sector legal.
De acuerdo con el Índice de Madurez Tecnológica Legal 2026, las organizaciones participantes presentan diferencias importantes en la adopción de controles de seguridad.
El estudio identificó que 40.3% contaba con autenticación multifactor, mecanismo que incorpora verificaciones adicionales al uso de contraseñas.
Asimismo, únicamente 31.9% cifraba sus datos, una medida que permite proteger la información mediante técnicas criptográficas.
Por otra parte, 5.6% tenía certificación ISO 27001, estándar internacional relacionado con los sistemas de gestión de seguridad de la información.
| Medida de seguridad | Organizaciones participantes que la utilizan o poseen |
|---|---|
| Autenticación multifactor | 40.3% |
| Cifrado de datos | 31.9% |
| Certificación ISO 27001 | 5.6% |
Fuente: Índice de Madurez Tecnológica Legal 2026, elaborado por LemonTech, Kerma Partners y LabDerIA de la Universidad Panamericana.
Estas cifras corresponden a las organizaciones evaluadas y no necesariamente representan a la totalidad de los despachos jurídicos mexicanos.
No obstante, permiten identificar áreas de oportunidad en la adopción de medidas preventivas.
La ausencia de determinados controles puede incrementar la exposición a accesos no autorizados, pérdida de información o interrupciones operativas.
Phishing y ransomware amenazan la información de los despachos
Los riesgos de ciberseguridad para el sector jurídico no se limitan a una sola modalidad de ataque.
LemonTech identifica al phishing y al ransomware entre las amenazas que pueden comprometer la información de los despachos.
El phishing consiste en la suplantación de identidad de personas u organizaciones para obtener información confidencial, como contraseñas o credenciales de acceso.
En el entorno jurídico, los atacantes pueden hacerse pasar por clientes, proveedores o instituciones para intentar acceder a documentos y sistemas.
El ransomware, por su parte, puede impedir el acceso a archivos y plataformas informáticas. En determinados casos, los delincuentes también sustraen información para presionar a las organizaciones mediante amenazas de divulgación.
Estas prácticas pueden afectar directamente la operación de un despacho.
La pérdida de acceso a documentos, la exposición de expedientes y la interrupción de sistemas pueden dificultar el seguimiento de procedimientos legales.
Además, las filtraciones pueden comprometer información empresarial que los clientes entregaron bajo condiciones de confidencialidad.
Maximiliano Amor, director ejecutivo de LemonTech, advirtió sobre las consecuencias de perder el control de estos activos.
“El mayor riesgo para un despacho no siempre es perder un juicio, también puede ser perder el control de la información que sus clientes le confiaron”.
El directivo señaló que un expediente filtrado, un contrato enviado a una persona equivocada o una cuenta comprometida pueden afectar la confianza construida durante años.
Inteligencia artificial y ciberataques: un riesgo para el sector legal
La expansión de herramientas digitales también está modificando el entorno de amenazas informáticas.
La inteligencia artificial puede utilizarse para producir mensajes fraudulentos más convincentes, automatizar determinadas actividades y facilitar intentos de suplantación.
Para los despachos jurídicos, estas capacidades pueden aumentar la dificultad de identificar comunicaciones sospechosas, particularmente cuando aparentan provenir de clientes o instituciones conocidas.
Sin embargo, las cifras de crecimiento de ransomware citadas por LemonTech no distinguen cuántos ataques utilizaron inteligencia artificial.
Por ello, el incremento de 132% debe atribuirse a los casos de ransomware identificados en el informe GRIT 2026 y no exclusivamente a ataques ejecutados mediante IA.
La preocupación central es que la digitalización de los servicios jurídicos debe acompañarse de controles capaces de proteger información sensible frente a amenazas cada vez más complejas.
Esto incluye mecanismos de autenticación, administración de accesos y procedimientos para identificar posibles intentos de fraude.
Errores humanos también pueden provocar fugas de información
No todos los incidentes de seguridad comienzan con un ataque informático sofisticado.
LemonTech advierte que determinadas prácticas administrativas pueden generar riesgos similares a los de una intrusión externa.
Entre ellas destacan el envío de documentos a destinatarios equivocados, el uso de contraseñas compartidas y el almacenamiento de archivos en dispositivos personales.
Estas situaciones pueden comprometer la confidencialidad de contratos, expedientes y otros documentos.
También pueden dificultar la identificación de responsabilidades cuando se produce una filtración.
La empresa señala que los permisos de acceso excesivos representan otro problema.
Cuando demasiadas personas pueden consultar o modificar documentos sin controles adecuados, aumenta la posibilidad de errores y accesos no autorizados.
Por ello, la protección de información no depende exclusivamente de instalar herramientas tecnológicas.
También requiere establecer procedimientos claros sobre quién puede acceder a cada archivo, cómo se comparte y bajo qué condiciones se modifica.
Contratos extraviados y procesos manuales aumentan riesgos operativos
Además de los ciberataques, los despachos enfrentan desafíos relacionados con la administración cotidiana de documentos.
El uso de correos electrónicos, hojas de cálculo y carpetas independientes puede provocar dispersión de información.
Cuando los archivos se encuentran distribuidos entre diferentes sistemas, resulta más difícil identificar cuál es la versión actualizada de un contrato o expediente.
También puede complicarse el seguimiento de las modificaciones realizadas por distintos integrantes de un equipo.
LemonTech identifica la falta de trazabilidad documental como uno de los riesgos operativos más relevantes.
La trazabilidad permite conocer quién consultó, modificó o compartió determinada información.
Sin estos registros, una organización puede enfrentar dificultades para reconstruir el historial de un documento o identificar el origen de un error.
La existencia de múltiples versiones también puede provocar retrasos en procedimientos judiciales y actividades administrativas.
Para los departamentos jurídicos corporativos, estos problemas pueden afectar la coordinación de contratos, solicitudes internas y procesos de cumplimiento.
¿Cómo pueden protegerse los despachos de abogados contra los ciberataques?
LemonTech señala que la transformación digital debe avanzar junto con una estrategia de protección de datos y control documental.
Entre las principales medidas preventivas se encuentran:
- Autenticación multifactor: incorporar verificaciones adicionales para acceder a cuentas y sistemas.
- Cifrado de información: proteger documentos y datos sensibles frente a accesos no autorizados.
- Respaldos periódicos: mantener copias de seguridad para facilitar la recuperación de información.
- Administración de permisos: limitar el acceso a documentos según las responsabilidades de cada usuario.
- Monitoreo de actividad: registrar consultas, modificaciones y movimientos de información.
- Centralización documental: reducir la dispersión de archivos entre correos y dispositivos.
- Trazabilidad: identificar el historial de cambios y las personas que intervienen en cada proceso.
La aplicación de estas medidas puede reducir la exposición a incidentes y facilitar la respuesta cuando se presenta un problema.
Sin embargo, ninguna herramienta elimina completamente los riesgos de ciberseguridad.
Las organizaciones también necesitan actualizar sus procedimientos y capacitar a los equipos responsables de administrar información confidencial.
Digitalización jurídica exige mayor control sobre expedientes y contratos
La adopción de herramientas tecnológicas puede contribuir a mejorar la organización de los despachos y departamentos legales.
LemonTech desarrolla soluciones que permiten centralizar el seguimiento de expedientes, actuaciones judiciales, contratos y procesos de cumplimiento.
Sus plataformas también integran actividades relacionadas con clientes, proyectos, documentos, tareas, tiempos y facturación.
De acuerdo con la compañía, estos sistemas buscan disminuir la dispersión de información y facilitar la trazabilidad de las operaciones.
La centralización puede ayudar a reducir la dependencia de archivos almacenados en dispositivos individuales o distribuidos entre múltiples plataformas.
No obstante, digitalizar documentos no equivale automáticamente a protegerlos.
Las organizaciones deben establecer controles sobre los usuarios autorizados, las modificaciones y la circulación de información.
Maximiliano Amor, director ejecutivo de LemonTech, señaló:
“La transformación digital de los despachos debe ir acompañada de una estrategia de seguridad”.
El directivo agregó que almacenar documentos en plataformas digitales no es suficiente si las organizaciones desconocen quién puede consultarlos o cómo se controla su circulación.
Protección de datos se convierte en prioridad para los despachos mexicanos
La exposición de información confidencial puede tener consecuencias que van más allá de la interrupción de sistemas.
Los despachos jurídicos administran datos personales y empresariales sujetos a obligaciones de confidencialidad y protección.
En México, el tratamiento de datos personales por particulares se encuentra regulado por la legislación aplicable en materia de protección de datos.
Por ello, las organizaciones deben considerar las medidas de seguridad necesarias para proteger la información que reciben de clientes y terceros.
La filtración de documentos también puede generar conflictos contractuales, reclamaciones y afectaciones reputacionales, dependiendo de las circunstancias de cada caso.
Desde una perspectiva empresarial, estos riesgos refuerzan la importancia de incorporar la ciberseguridad a los procesos de administración y gobierno corporativo.
La responsabilidad no corresponde exclusivamente a los departamentos de sistemas.
También involucra a los responsables de la operación jurídica, la administración documental y la dirección de las organizaciones.
Ciberseguridad será determinante para la confianza en el sector jurídico
El crecimiento de los ataques de ransomware y las brechas en la adopción de controles tecnológicos muestran los desafíos que enfrenta la industria legal.
Las cifras retomadas por LemonTech revelan que las organizaciones jurídicas identificadas en sitios de filtración de ransomware pasaron de 196 en 2024 a 455 en 2025, mientras que el estudio de madurez tecnológica identificó oportunidades importantes para fortalecer la autenticación, el cifrado y la gestión de seguridad.
Para los despachos mexicanos, el reto consiste en avanzar hacia procesos digitales sin comprometer la confidencialidad de la información.
Esto implica adoptar herramientas tecnológicas, establecer controles internos y mejorar la administración de expedientes y contratos.
La protección de datos ya no puede considerarse únicamente una tarea informática: es un componente esencial de la continuidad operativa, el cumplimiento y la confianza de los clientes.
En un sector donde la información constituye uno de los principales activos, prevenir filtraciones y mantener el control documental será fundamental para reducir riesgos financieros, legales y reputacionales.


