Una mensualidad aparentemente cómoda no necesariamente significa que un crédito sea más barato. Antes de contratar un financiamiento, comparar el Costo Anual Total (CAT), la tasa de interés, las comisiones, los seguros, el plazo y el monto final que se terminará pagando puede evitar que una deuda resulte considerablemente más costosa de lo esperado.
Un ejercicio citado por Círculo de Crédito con datos de la Condusef muestra la diferencia: al comparar opciones de financiamiento a 36 meses, el pago total puede pasar de $101,383.69 a $125,420.20, una brecha de $24,036.51.
La diferencia evidencia por qué elegir un crédito únicamente por el monto de la mensualidad puede ofrecer una visión incompleta de su verdadero impacto sobre las finanzas personales.
La mensualidad no revela cuánto cuesta realmente una deuda
El pago mensual suele ser uno de los primeros datos utilizados para decidir si una persona puede contratar un crédito.
Sin embargo, este monto debe analizarse junto con el número de pagos que deberán realizarse.
El ejemplo presentado por Círculo de Crédito compara mensualidades de $2,830 y $3,631.13 y muestra que, al considerar un plazo de 36 meses, los desembolsos totales de las alternativas analizadas ascienden a $101,383.69 y $125,420.20, respectivamente.
“Antes de contratar un crédito, es importante hacer una pausa y comparar. No se trata solamente de preguntarnos cuánto nos van a prestar o cuánto pagaremos cada mes, sino cuánto terminaremos pagando, durante cuánto tiempo y si ese compromiso cabe de manera sostenible en nuestro presupuesto”, señaló Juan Manuel Ruiz, CEO de Círculo de Crédito.
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¿Qué es el CAT y por qué debes revisarlo antes de pedir un crédito?
Uno de los indicadores que permite comparar opciones es el Costo Anual Total (CAT).
El CAT incorpora diferentes elementos relacionados con el costo del financiamiento, como intereses, comisiones y determinados seguros.
Su utilidad se encuentra principalmente en comparar créditos con características similares. Es decir, funciona mejor cuando se contrastan productos de la misma naturaleza.
Además del CAT, antes de firmar es conveniente conocer:
- Tasa de interés: verificar cuánto se cobrará y si la tasa es fija o variable.
- Comisiones: identificar cargos de apertura, administración u otros conceptos.
- Seguros: conocer cuáles están incluidos y cuánto representan.
- Plazo: determinar durante cuánto tiempo permanecerá vigente la deuda.
- Pago total: calcular cuánto dinero habrá salido del bolsillo al liquidar el financiamiento.
- Tabla de amortización: revisar cómo se distribuyen los pagos durante la vida del crédito.
Comparar estas variables permite observar el costo del financiamiento más allá del pago periódico.
Un plazo más largo reduce la mensualidad, pero puede elevar el costo
Extender el plazo es una manera de disminuir la cantidad que debe desembolsarse cada mes.
La contraparte es que mantener una deuda durante más tiempo puede incrementar el costo total del crédito.
Por ello, una mensualidad menor no debería interpretarse automáticamente como la opción financieramente más conveniente.
La tabla de amortización permite conocer cómo se distribuyen los pagos y observar el comportamiento de la deuda durante su vigencia.
“Los mexicanos utilizan distintos tipos de crédito; los montos y costos varían, y por eso hay que comparar el producto adecuado, no sólo la mensualidad”, explicó Ruiz.
¿Cuánto crédito puedes pagar realmente?
Antes de contratar una nueva deuda también resulta necesario calcular la capacidad de pago.
Círculo de Crédito recomienda considerar cuatro componentes principales: ingresos, gastos, ahorro y compromisos crediticios existentes.
El dinero disponible después de cubrir esas obligaciones ofrece una referencia sobre el margen existente para asumir una mensualidad adicional.
Esta evaluación adquiere especial importancia cuando ya existen tarjetas de crédito, financiamientos automotrices, préstamos personales u otras obligaciones periódicas.
Aceptar una mensualidad que cabe en el presupuesto únicamente bajo condiciones ideales puede dejar poco margen para enfrentar gastos imprevistos.
Comparar créditos también evita pagar por costos que no habías considerado
El precio del dinero prestado no se limita a los intereses.
Comisiones, seguros y condiciones contractuales pueden modificar el desembolso final. Por eso, comparar exclusivamente tasas o mensualidades tampoco proporciona necesariamente una fotografía completa.
La recomendación es contrastar diferentes instituciones y productos bajo condiciones similares y revisar el contrato antes de aceptar el financiamiento.
Círculo de Crédito señala que conocer las condiciones desde el principio permite elegir una alternativa compatible tanto con el objetivo que se busca financiar como con la situación económica de la persona.
“El crédito puede ser una herramienta útil cuando se elige con información. Entender las condiciones, comparar alternativas y conocer nuestra capacidad de pago ayudan a encontrar un financiamiento compatible con nuestros objetivos y con nuestra realidad financiera”, concluyó Ruiz.
La pregunta no es cuánto puedes pagar al mes, sino cuánto terminarás pagando
Una mensualidad accesible puede facilitar la administración inmediata del presupuesto, pero el verdadero costo de un crédito se conoce hasta considerar todos los pagos que deberán realizarse.
Antes de endeudarse, el cálculo debe extenderse más allá del próximo mes: cuánto costará el financiamiento completo, durante cuánto tiempo limitará parte del ingreso disponible y qué margen permanecerá para ahorro y gastos inesperados.
El ejemplo presentado muestra que las diferencias pueden superar los $24 mil pesos en el desembolso total de las alternativas comparadas. Revisar CAT, intereses, comisiones, seguros, plazo y tabla de amortización permite convertir una decisión basada en “¿puedo pagar esta mensualidad?” en una pregunta financieramente más útil: “¿cuánto me costará realmente esta deuda?”.


