lunes, octubre 12, 2026
banner

México tiene posibilidades de escalar posiciones entre las principales economías del planeta durante las próximas décadas. Las estimaciones de Goldman Sachs apuntan a que el país podría convertirse en la undécima economía más grande del mundo en 2050 y conservar ese sitio hacia 2075. La proyección, sin embargo, abre una pregunta más relevante para empresas y autoridades: ¿qué se necesita para transformar ese potencial económico en crecimiento sostenido?

La respuesta pasa por elevar la productividad. Para TOTVS, América Latina tiene margen para mejorar las perspectivas planteadas a largo plazo si economías como México, Colombia y Argentina consiguen acelerar la digitalización de sus empresas, incorporar inteligencia artificial (IA) en sus operaciones y aprovechar los datos como un activo estratégico.

México puede crecer, pero la productividad será determinante

La posibilidad de que México alcance el lugar 11 entre las mayores economías mundiales no representa un resultado automático.

TOTVS considera que las proyecciones económicas evidencian el potencial de América Latina, pero su materialización estará vinculada con la capacidad de las compañías para producir de manera más eficiente, optimizar recursos e incorporar tecnología en sus procesos.

El desafío adquiere mayor relevancia porque la productividad empresarial no depende únicamente de aumentar inversiones o incorporar nuevas herramientas. También requiere transformar procesos, integrar información y generar condiciones para que la tecnología tenga un impacto medible sobre las operaciones.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) identifica a la digitalización como uno de los mecanismos que pueden contribuir a ese objetivo.

De acuerdo con el organismo, la transformación digital permite optimizar procesos, reducir costos, diversificar mercados y desarrollar nuevos modelos de negocio. El problema es que su avance continúa siendo desigual entre países y empresas de la región.

Reducir esa brecha será uno de los factores que determinarán la capacidad competitiva de América Latina durante las próximas décadas.

De digitalizar procesos a incorporar inteligencia artificial

La adopción de inteligencia artificial en las empresas puede convertirse en otro componente para elevar la productividad, aunque su implementación requiere una base tecnológica previa.

Para TOTVS, antes de colocar la IA en el centro de la estrategia empresarial es necesario garantizar que los procesos y la información estén correctamente integrados.

Tres pasos para preparar una empresa para la IA

La tecnológica latinoamericana plantea una ruta de tres componentes para que las organizaciones avancen hacia modelos de gestión con mayor capacidad digital:

  • Actualizar el ERP: integrar áreas, procesos e información dentro de una misma plataforma de gestión.
  • Migrar hacia la nube: obtener mayor escalabilidad, seguridad y capacidad para incorporar nuevas tecnologías.
  • Estructurar y gobernar los datos: contar con información confiable para aplicar inteligencia artificial en decisiones, automatización y análisis empresarial.

El orden resulta relevante. Una organización puede contratar herramientas de inteligencia artificial, pero su capacidad para generar resultados será limitada cuando trabaja con información fragmentada, procesos desconectados o datos que carecen de una estructura adecuada.

Datos confiables, la base para aprovechar la IA

Para TOTVS, la inteligencia artificial genera valor cuando está conectada con los procesos reales del negocio y utiliza datos confiables.

Este planteamiento desplaza la discusión desde la simple adopción de herramientas hacia su integración con la operación cotidiana de las compañías.

La empresa tecnológica ha desarrollado bajo esa lógica LYNN, su foundation de inteligencia artificial B2B, diseñada para reunir recursos destinados al desarrollo de agentes especializados conectados con el contexto de gestión de las organizaciones.

Al integrarse con sistemas empresariales, la solución busca que la inteligencia artificial pueda trabajar con datos, procesos y reglas específicas del negocio para apoyar tareas como análisis de información, toma de decisiones y ejecución de actividades con criterios de gobernanza y seguridad.

La IA empresarial entra en una nueva etapa

El planteamiento también muestra un cambio en la manera en que las compañías pueden abordar esta tecnología.

Más que utilizar aplicaciones independientes, el siguiente paso consiste en incorporar IA directamente en los sistemas de gestión empresarial, donde tiene acceso al contexto necesario para analizar información y apoyar procesos específicos.

La gobernanza de datos se convierte así en una condición indispensable. Para que los algoritmos entreguen resultados útiles, las compañías necesitan saber qué información tienen, dónde se encuentra, quién puede utilizarla y bajo qué reglas.

¿Qué significa la transformación digital para la economía mexicana?

La discusión empresarial tiene una dimensión económica más amplia.

Si las organizaciones mexicanas consiguen elevar su productividad mediante procesos digitales, automatización y mejores decisiones basadas en información, su desempeño puede contribuir a fortalecer la capacidad de crecimiento del país.

La relación entre tecnología, productividad y PIB per cápita cobra especial importancia frente a las proyecciones económicas de largo plazo.

TOTVS advierte que las compañías que aceleren su transformación digital estarán mejor posicionadas para acompañar el crecimiento de sus respectivos países y, eventualmente, contribuir a superar las estimaciones actuales.

“El futuro económico proyectado para 2075 comienza a construirse hoy”, sostiene la compañía.

La posibilidad de que México sea una de las mayores economías del mundo en 2050 dependerá, por tanto, de múltiples variables. Entre ellas estará la capacidad del sector productivo para transformar inversiones tecnológicas en eficiencia, innovación y generación de valor.

La inteligencia artificial puede acelerar ese proceso, pero no sustituye los fundamentos que necesitan las empresas: procesos integrados, infraestructura tecnológica, información confiable y una estrategia que permita convertir los datos en mejores decisiones.

El potencial económico ya aparece reflejado en las proyecciones de largo plazo. El siguiente reto será convertirlo en productividad suficiente para sostener el crecimiento.

Top Selling Multipurpose WP Theme
banner