El Congreso analiza la posibilidad de ampliar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a alimentos con exceso de sodio, como embutidos, sopas instantáneas, salsas y aderezos industriales. La propuesta, impulsada por legisladores de Morena, PT y PVEM en el contexto del Paquete Económico 2027, estima una recaudación adicional cercana a 12 mil millones de pesos, de acuerdo con información difundida por El Poder del Consumidor.
La organización respaldó que la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados evalúe el gravamen, aunque pidió que los criterios para aplicarlo estén vinculados con el contenido de sodio de cada producto y con las reglas que ya utiliza el etiquetado frontal mexicano.
¿Qué productos podrían pagar IEPS por exceso de sodio?
La propuesta que se encuentra bajo análisis contempla ampliar el IEPS hacia diferentes categorías de alimentos procesados con concentraciones elevadas de sodio.
Entre los productos mencionados se encuentran:
- Embutidos, como jamón y tocino.
- Sopas instantáneas.
- Salsas industriales.
- Aderezos.
- Otros alimentos que excedan los criterios de sodio que eventualmente establezca la regulación.
El documento señala que todavía será necesario definir técnicamente los niveles que activarían el impuesto.
El Poder del Consumidor propone que la Secretaría de Salud y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) establezcan los criterios con base en el perfil nutrimental utilizado en el etiquetado frontal de la NOM-051.
Impuesto podría generar 12 mil millones de pesos
La estimación presentada para la medida calcula una recaudación adicional cercana a 12 mil millones de pesos.
El impuesto formaría parte de las discusiones fiscales alrededor del Paquete Económico 2027, cuya propuesta formal deberá definir los productos, tasas, cuotas y criterios que finalmente podrían aplicarse.
El Poder del Consumidor plantea que el objetivo del gravamen no debería limitarse a generar mayores ingresos públicos, sino incorporar metas para modificar la composición de los alimentos.
“Que México considere finalmente un impuesto al sodio es una noticia positiva, pero no basta con aprobarlo ya que el diseño técnico determinará si funciona”, señaló Jorge Vargas, investigador de El Poder del Consumidor.
“La experiencia internacional nos ha enseñado tanto lecciones de éxito como de fracaso, y sería un error no aprender de ellas antes de legislar”, agregó.
México ya utiliza el sodio como criterio para aplicar IEPS
El uso de la cantidad de sodio como criterio tributario no sería completamente nuevo en México.
Desde 2014 se utiliza un parámetro de 1,200 miligramos de sodio por cada 100 gramos para determinar qué galletas saladas están sujetas al IEPS, de acuerdo con la organización.
El Poder del Consumidor considera que ese mecanismo podría funcionar como antecedente técnico para ampliar el esquema hacia otras categorías.
La propuesta también tendría como referencia la NOM-051, que actualmente establece criterios nutrimentales para determinar cuándo los alimentos y bebidas preenvasados deben portar sellos de advertencia.
Unos 100 gramos de jamón pueden superar la mitad del límite diario
El documento señala que la ingesta de sodio entre adultos mexicanos alcanza aproximadamente 3.3 gramos diarios, por encima de los 2 gramos —2,000 miligramos— recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Algunos productos concentran una proporción elevada:
- Jamón: hasta 1,255 mg de sodio por cada 100 gramos.
- Tocino: 1,027 mg por cada 100 gramos.
- Embutidos en general: promedio de 884 mg por cada 100 gramos.
- Recomendación diaria de la OMS: máximo de 2,000 mg de sodio.
Bajo estas cifras, una porción de 100 gramos del jamón utilizado como ejemplo puede superar 60% del límite diario recomendado por la OMS.
29.9% de adultos mexicanos vive con hipertensión
El Poder del Consumidor cita datos que ubican en 29.9% la proporción de adultos mexicanos que vive con hipertensión.
La organización también señala que las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte en México.
Un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública citado en el documento estima que alcanzar las metas regionales de reducción de sodio establecidas por la Organización Panamericana de la Salud podría evitar 12 mil 866 muertes anuales asociadas con enfermedades cardiovasculares, enfermedad renal crónica y cáncer gástrico.
Estas cifras corresponden a estimaciones de impacto bajo el escenario de alcanzar las metas regionales de reducción y no a una proyección específica de las muertes que evitaría el eventual IEPS actualmente discutido.
41 países utilizan impuestos que consideran el sodio
La organización señala que 41 países aplican impuestos a alimentos considerados no saludables que incluyen al sodio entre sus criterios.
La actualización 2026 del marco SHAKE de la OMS incorporó la tributación como uno de sus componentes para reducir el consumo de sodio, junto con medidas como reformulación de alimentos, etiquetado frontal y campañas de comunicación.
Colombia aplica impuesto de hasta 20%
Colombia introdujo en noviembre de 2023 un impuesto escalonado a determinados productos ultraprocesados.
La tasa comenzó en 10% durante 2023, aumentó a 15% en 2024 y llegó a 20% desde 2025.
El gravamen se activa cuando los productos superan determinados niveles de sodio, azúcar o grasas saturadas.
Hungría mantiene impuesto desde 2011
Hungría utiliza desde 2011 una cuota fija sobre productos que superan determinados umbrales de sal, azúcar o cafeína.
Según los datos recopilados por El Poder del Consumidor, evaluaciones posteriores encontraron que hasta 73% de los consumidores reportó una reducción duradera en el consumo.
Dinamarca, en contraste, eliminó en 2012 un impuesto a las grasas saturadas que había introducido un año antes. El comunicado atribuye esa experiencia a factores relacionados con su diseño y comunicación.
Chile redujo presencia de productos altos en sodio
Chile no cuenta con un impuesto específico al sodio, pero el documento utiliza su política de etiquetado como otro referente.
Entre 2016 y 2023, los productos clasificados como “altos en sodio” disminuyeron de 74% a 27% del mercado, mientras su compra per cápita cayó 36.7%, según la información citada.
En 2017, un panel de especialistas propuso un gravamen específico de 23 pesos chilenos por gramo de sodio añadido, aunque la medida no fue aprobada.
Diseño del IEPS definirá su alcance fiscal y sanitario
La discusión sobre un nuevo IEPS para alimentos con exceso de sodio abre dos vertientes para el Paquete Económico 2027: la posibilidad de obtener hasta 12 mil millones de pesos adicionales y utilizar la política fiscal como mecanismo para incentivar modificaciones en la formulación de productos.
El resultado dependerá de elementos que todavía deben definirse, entre ellos los umbrales de sodio, categorías sujetas al impuesto, tasa o cuota aplicable y coordinación con la NOM-051.
La experiencia de otros países muestra además que la existencia del impuesto por sí sola no garantiza cambios permanentes en los patrones de consumo. Para México, el reto será construir un esquema que permita fiscalizarlo con criterios claros y determinar posteriormente si consigue modificar tanto la oferta de productos como los niveles de consumo de sodio, además de cumplir con la expectativa recaudatoria.


