El esquema de impuestos aplicado a las bebidas alcohólicas en México podría entrar nuevamente al debate del Paquete Económico 2027. Especialistas y organizaciones agrupadas en la Red de Acción sobre Alcohol (RASA) proponen sustituir el modelo basado principalmente en el precio del producto por una cuota de $0.4938 por cada mililitro de alcohol puro, además de actualizarla automáticamente conforme a la inflación.
La propuesta se presenta mientras la Cámara de Diputados analiza el Paquete Económico 2027. De acuerdo con RASA, el proyecto enviado por el Ejecutivo no contempla una modificación al régimen fiscal de las bebidas alcohólicas, aunque organizaciones civiles han solicitado incorporar cambios durante el proceso legislativo.
Por ahora, se trata de una propuesta de organizaciones y especialistas, no de un impuesto aprobado para 2027. Reportes recientes sobre la discusión en la Cámara también señalan que el tratamiento fiscal de las bebidas alcohólicas continúa bajo análisis.
¿Cómo se cobra actualmente el IEPS a las bebidas alcohólicas?
Actualmente, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) grava las bebidas alcohólicas mediante tasas que dependen de su graduación.
La documentación fiscal vigente mantiene una tasa de 26.5% para bebidas con contenido alcohólico y cerveza de hasta 14 grados Gay-Lussac; 30% para aquellas de más de 14 y hasta 20 grados; y 53% para las que superan los 20 grados.
Estas tasas se aplican sobre el valor correspondiente conforme a las reglas de la Ley del IEPS, por lo que el precio del producto interviene directamente en la determinación del impuesto.
RASA cuestiona este modelo y plantea migrar hacia un esquema en el que el componente fiscal dependa directamente de la cantidad de alcohol puro contenida en cada producto.
¿En qué consiste la propuesta de $0.4938?
La propuesta presentada por la organización contempla dos modificaciones centrales:
- Establecer un cobro específico de $0.4938 por cada mililitro de alcohol puro.
- Actualizar esa cuota automáticamente conforme a la inflación.
El objetivo planteado por sus promotores es que la carga tributaria esté vinculada con el contenido de alcohol y no únicamente con el precio de comercialización.
En términos prácticos, un esquema de este tipo modificaría la manera en que se distribuye la carga fiscal entre diferentes bebidas.
El documento, sin embargo, no incluye una tabla que permita determinar cuánto subiría o bajaría el precio final de cervezas, tequila, mezcal, vino u otras bebidas bajo la propuesta. Tampoco establece qué proporción del impuesto sería absorbida por productores, distribuidores o consumidores.
RASA cuestiona que las tasas permanezcan sin cambios desde 2014
La Red sostiene que las tasas del IEPS aplicables a las bebidas alcohólicas no han cambiado desde 2014 y señala que el esquema carece de un componente actualizado automáticamente por inflación vinculado a la cantidad de alcohol.
Los registros fiscales oficiales muestran que las tasas de 26.5%, 30% y 53% ya aparecían en la documentación del IEPS de 2014 y continúan presentes en las disposiciones correspondientes a 2026.
Según el comunicado, el Ejecutivo proyecta además una caída real de 8.5% en la recaudación de este rubro durante 2027.
RASA argumenta que modificar la estructura podría utilizarse simultáneamente como herramienta recaudatoria y de salud pública.
“México debe dejar atrás el rezago en el control del alcohol y aprender de países que han demostrado que los impuestos son una herramienta efectiva de salud pública”, señaló Alonso Robledo, vocero de la Red de Acción sobre Alcohol.
¿México cobra pocos impuestos al alcohol?
La discusión tiene un matiz importante.
De acuerdo con los especialistas citados en el documento, México presenta tasas nominales superiores a las de diversos países de América Latina y el Caribe, pero mantiene un modelo exclusivamente ad valorem, es decir, relacionado con el valor del producto.
La Organización Panamericana de la Salud, citada por RASA, señala que los impuestos selectivos a la cerveza representan en promedio 14% del precio a escala mundial, frente a 10.6% en las Américas. Para bebidas espirituosas, la proporción promedio mundial es de 22%, frente a alrededor de 16% en la región.
Itziar Belausteguigoitia, especialista de la OPS y coautora del informe regional sobre impuestos a bebidas alcohólicas, sostuvo que existe margen para transitar hacia un impuesto específico basado en la cantidad de alcohol.
El caso de Tailandia entra al debate fiscal
Los promotores de la modificación utilizan la experiencia de Tailandia como referencia internacional.
Entre 1996 y 2017, ese país realizó 11 aumentos del impuesto especial al alcohol y dos reformas estructurales de su sistema tributario.
Según un análisis de 2026 citado en el comunicado, los incrementos de tasas estuvieron asociados con una disminución promedio del consumo de 7.1%, mientras que las reformas estructurales aplicadas en 2013 y 2017 registraron una reducción promedio de 16.2%.
La experiencia de otro país, sin embargo, no permite asumir que México obtendría automáticamente los mismos resultados. Las condiciones de mercado, ingreso, consumo, regulación y estructura tributaria son diferentes.
El costo económico entra en la discusión
RASA estima que los costos directos e indirectos relacionados con el consumo de alcohol ascienden a 552 mil millones de pesos y sostiene que la recaudación de la industria representa solamente una fracción de esa cantidad.
El comunicado atribuye además alrededor de 41 mil muertes anuales al consumo de alcohol y señala su relación con diferentes enfermedades.
Desde la perspectiva de sus promotores, estos datos justifican analizar el IEPS no solamente por su capacidad de generar ingresos públicos, sino por su posible utilización como instrumento de política sanitaria.
La Organización Mundial de la Salud considera las medidas fiscales y de precios entre las intervenciones utilizadas para reducir el consumo nocivo de alcohol. El efecto concreto depende, entre otros factores, de cuánto cambia el precio final y de la respuesta de los consumidores.
¿Subirán de precio la cerveza, tequila y otras bebidas en 2027?
Por ahora, no puede afirmarse que las bebidas alcohólicas subirán de precio debido a esta propuesta.
El Paquete Económico 2027 presentado por el Ejecutivo no incorporó el rediseño planteado por RASA, y cualquier modificación tendría que avanzar durante la discusión legislativa. Las propuestas de cambios al IEPS del alcohol han sido planteadas públicamente, pero no existe todavía un acuerdo legislativo definitivo que permita calcular nuevos precios.
Si prosperara un impuesto basado en alcohol puro, el impacto tampoco sería necesariamente idéntico para todas las bebidas. La graduación, presentación, precio y estructura definitiva del gravamen serían determinantes.
El debate coloca dos variables financieras sobre la mesa: recaudación pública y precio al consumidor. La propuesta de $0.4938 por mililitro cambiaría la lógica con la que se calcula parte de la carga fiscal del alcohol; determinar quién terminaría pagando más y cuánto requerirá conocer el texto que eventualmente discuta y apruebe el Congreso. Hasta entonces, el escenario debe mantenerse como una propuesta dentro de la discusión de la Ley de Ingresos 2027.


