El Club Deportivo Guadalajara y Sporting Cristal ampliaron su colaboración fuera de la cancha con la implementación en Perú de Pásala, un programa que utiliza el fútbol como herramienta para trabajar en el desarrollo socioemocional de niñas, niños y adolescentes.
La iniciativa es impulsada por la Fundación Jorge Vergara y Chivas, junto con Sporting Cristal y la Fundación Semillero de Campeones. Su nueva edición se desarrolla en Cantagallo, Lima, donde comenzó actividades en septiembre con 86 participantes.
Durante los 12 meses previstos para su ejecución, el proyecto estima beneficiar directamente a entre 100 y 180 menores de 6 a 17 años, además de involucrar a entre 50 y 80 familias de la comunidad.
Fútbol acompañado de atención socioemocional
El modelo de Pásala combina entrenamiento deportivo con acompañamiento psicológico.
Cada sesión estará dirigida por una dupla integrada por un técnico deportivo y un profesional del ámbito psicológico, con el objetivo de utilizar las actividades dentro de la cancha para desarrollar habilidades que puedan trasladarse a otros espacios de la vida cotidiana.
Entre las competencias que busca trabajar el programa se encuentran:
- Trabajo en equipo y toma de decisiones.
- Resolución pacífica de conflictos.
- Confianza y gestión emocional.
- Construcción de metas personales.
- Solidaridad, respeto y liderazgo positivo.
- Fortalecimiento de los vínculos familiares.
La metodología también contempla reconocer durante los entrenamientos comportamientos relacionados con solidaridad, respeto y liderazgo.
“En Fundación Jorge Vergara sabemos que la cancha es un aula sin paredes donde se disputa el futuro de nuestras infancias”, señaló Ana Karina Vázquez, directora operativa de la Fundación Jorge Vergara.

Pásala también trabajará con las familias
La intervención no estará concentrada exclusivamente en los menores.
Las familias tendrán acceso a sesiones orientadas a fortalecer los vínculos dentro del hogar, promover hábitos saludables y proporcionar herramientas para resolver conflictos.
Los participantes, por su parte, recibirán talleres mensuales relacionados con confianza, gestión de emociones y definición de objetivos personales.
El programa también contempla formar a adolescentes como líderes comunitarios, además de capacitar a educadores locales para que parte de las herramientas desarrolladas durante los 12 meses puedan permanecer dentro de Cantagallo una vez concluida la intervención.
De 86 participantes iniciales a una meta de 180 menores
Pásala inició esta etapa en septiembre con 86 niñas, niños y adolescentes.
La proyección para el periodo completo es alcanzar directamente entre 100 y 180 participantes de 6 a 17 años.
El rango representa una meta del programa y no una cifra de beneficiarios ya alcanzada. De manera paralela, se prevé involucrar a entre 50 y 80 familias.
El documento proporcionado no especifica el monto de inversión destinado al proyecto, el costo por beneficiario ni la aportación económica realizada por cada una de las organizaciones participantes.
Tampoco detalla indicadores cuantitativos con los que se evaluará el impacto socioemocional al finalizar los 12 meses.

Fundación Jorge Vergara amplía su presencia en Perú
La llegada a Cantagallo da continuidad a una intervención realizada previamente por la Fundación Jorge Vergara en territorio peruano.
Durante 2025, Pásala atendió a 97 niños y adolescentes en Comas, según la información difundida por la organización.
La nueva etapa amplía el alcance territorial mediante la colaboración con Sporting Cristal y la Fundación Semillero de Campeones.
El proyecto también representa una forma de colaboración entre dos clubes de fútbol latinoamericanos alrededor de un objetivo distinto al deportivo: utilizar su estructura e identidad para desarrollar programas de intervención comunitaria.
El deporte como parte de la inversión social
La alianza entre Chivas y Sporting Cristal muestra cómo los clubes profesionales pueden extender el alcance de sus marcas hacia proyectos de responsabilidad e inversión social, particularmente cuando trabajan mediante fundaciones y organizaciones locales.
En Cantagallo, el programa tendrá un año para demostrar si su metodología puede traducir la práctica deportiva en resultados relacionados con bienestar, relaciones familiares, manejo emocional y liderazgo comunitario.
El alcance inicial está definido: comenzó con 86 participantes y busca llegar hasta 180 menores y 80 familias. La siguiente medición relevante estará en los resultados obtenidos al concluir la intervención y en la capacidad de los educadores y líderes formados para mantener parte del trabajo dentro de la comunidad.


