martes, noviembre 3, 2026
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La ciberseguridad se convirtió en el principal riesgo para el crecimiento empresarial a nivel global, por encima de la incertidumbre económica y la inestabilidad geopolítica. Ante el aumento de las amenazas digitales y la adopción de inteligencia artificial, 45% de los directores generales está incrementando sus inversiones en seguridad informática y resiliencia digital, de acuerdo con el estudio 2026 Global CEO Outlook de KPMG.

El informe, elaborado a partir de las respuestas de 1,400 directores generales de grandes compañías, revela que 31% identifica la seguridad cibernética y la protección de datos como su principal preocupación para los próximos tres años.

La transformación tecnológica también está modificando las prioridades financieras de las organizaciones. Mientras 79% de los CEO mantendrá la inteligencia artificial entre sus principales áreas de inversión, únicamente 17% espera recuperar los recursos destinados a esta tecnología en un periodo de seis a 12 meses.

Los resultados reflejan un cambio en la estrategia empresarial: las compañías buscan acelerar su digitalización, pero al mismo tiempo necesitan proteger sus operaciones, administrar nuevos riesgos y justificar financieramente sus inversiones tecnológicas.

Ciberseguridad supera a la incertidumbre económica como riesgo empresarial

El estudio de KPMG identifica cuatro preocupaciones que concentran la atención de los directores generales durante los próximos tres años.

La seguridad cibernética y de los datos encabeza la lista con 31%, seguida de la incertidumbre económica global, la inestabilidad geopolítica y las presiones regulatorias.

Principal riesgo empresarialPorcentaje de CEO
Ciberseguridad y protección de datos31%
Incertidumbre económica global28%
Inestabilidad geopolítica26%
Presiones regulatorias26%

Ante este panorama, 45% de los directores generales está aumentando sus inversiones en ciberseguridad y resiliencia digital, mientras que 36% destina mayores recursos a reportes regulatorios y mecanismos de cumplimiento.

La preocupación empresarial responde a la creciente dependencia de los sistemas digitales, la información corporativa y las plataformas tecnológicas para mantener las operaciones.

Una interrupción de servicios, una vulneración de datos o una falla en la infraestructura digital puede generar consecuencias financieras y operativas para las compañías.

Por ello, la ciberseguridad comienza a ocupar un espacio más relevante en las decisiones presupuestarias y en la administración de riesgos empresariales.

Celin Zorrilla, Socio Director General de KPMG México y Líder del Clúster de México y Centroamérica, explicó que las organizaciones enfrentan una combinación de amenazas que obliga a replantear sus estrategias.

“La convergencia de riesgos tecnológicos, económicos y regulatorios está llevando a las compañías a revisar no solo dónde invierten, sino también cómo se preparan para responder a distintos escenarios”.

El directivo destacó la importancia de priorizar inversiones que contribuyan a la continuidad y competitividad del negocio, mientras se desarrollan capacidades tecnológicas y estructuras de gobierno para el largo plazo.

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Inteligencia artificial concentra las inversiones de 79% de los CEO

Aunque la ciberseguridad representa la principal preocupación empresarial, la inteligencia artificial (IA) continúa ganando terreno como prioridad de inversión.

De acuerdo con KPMG, 79% de los directores generales considera que la IA permanecerá entre sus principales prioridades de inversión durante los próximos tres años, frente al 71% registrado en 2025.

El incremento de ocho puntos porcentuales muestra que las grandes compañías mantienen su apuesta por esta tecnología, pese a las dificultades relacionadas con su implementación.

Sin embargo, las organizaciones enfrentan distintos obstáculos para incorporar sistemas de inteligencia artificial a sus operaciones.

Entre los principales desafíos identificados por los CEO destacan:

  • 57%: preocupaciones éticas relacionadas con el uso de inteligencia artificial.
  • 52%: riesgos de ciberseguridad asociados con su implementación.
  • 51%: costos de adopción de la tecnología.

Los desafíos éticos incluyen aspectos como privacidad, transparencia, sesgos en los datos, rendición de cuentas, propiedad intelectual y desinformación.

Estas preocupaciones muestran que la incorporación de IA no depende exclusivamente de adquirir herramientas tecnológicas.

También requiere establecer políticas de uso, mecanismos de supervisión y controles que permitan administrar los riesgos asociados con el tratamiento de información.

Solo 17% espera recuperar su inversión en IA en menos de un año

Uno de los hallazgos financieros más relevantes del informe está relacionado con el tiempo que las empresas consideran necesario para obtener beneficios económicos de sus inversiones en inteligencia artificial.

Según KPMG, solo 17% de los directores generales espera alcanzar un retorno de inversión (ROI) en un periodo de seis a 12 meses.

En contraste, 71% prevé recuperar su inversión en un horizonte de uno a tres años, proporción superior al 67% registrado en 2025.

Este comportamiento sugiere que las organizaciones están adoptando una perspectiva de mayor plazo para evaluar los resultados financieros de la transformación tecnológica.

Las inversiones en IA pueden involucrar infraestructura, integración de sistemas, capacitación, rediseño de procesos y mecanismos de protección de datos.

Por ello, su rentabilidad no necesariamente se refleja de manera inmediata en los resultados financieros.

Para las empresas, el desafío consiste en establecer indicadores que permitan medir los beneficios de la tecnología en productividad, eficiencia operativa, reducción de costos y generación de ingresos.

La expectativa de recuperar los recursos en un periodo de hasta tres años también implica que los directores financieros deberán evaluar cuidadosamente la asignación de capital y la sostenibilidad de los proyectos tecnológicos.

Regulación de inteligencia artificial preocupa a 66% de los directores generales

La regulación se posiciona como otro de los factores que podrían limitar el aprovechamiento de la inteligencia artificial.

El estudio revela que 66% de los CEO considera que el ritmo de evolución de la regulación de IA podría convertirse en un obstáculo para el éxito de sus organizaciones.

Adicionalmente, 41% identifica los distintos marcos regulatorios como una barrera para implementar esta tecnología.

La coexistencia de diferentes disposiciones y criterios regulatorios representa un desafío para las empresas que operan en múltiples mercados.

En particular, las organizaciones deben considerar obligaciones relacionadas con protección de datos, privacidad, uso responsable de algoritmos y cumplimiento normativo.

Ante este escenario, 59% de los directores generales afirma que está reforzando el gobierno y los controles internos de datos como parte de sus estrategias de inteligencia artificial y soberanía de información.

La administración de datos adquiere así una dimensión financiera y estratégica, debido a su relación con la continuidad operativa, el cumplimiento regulatorio y la confianza de clientes e inversionistas.

El 66% de las empresas considera que avanza adecuadamente en inteligencia artificial

Pese a los desafíos financieros, regulatorios y tecnológicos, los directores generales mantienen una percepción favorable sobre el avance de sus organizaciones en materia de inteligencia artificial.

De acuerdo con KPMG:

  • 66% considera que su empresa avanza a un ritmo adecuado o se encuentra a la vanguardia en adopción de IA.
  • 29% mantiene un optimismo moderado y reconoce que continúa aprendiendo durante el proceso.
  • 5% admite que enfrenta dificultades para mantener el ritmo de transformación.

Estos resultados reflejan que la mayoría de las grandes organizaciones consultadas considera que está desarrollando capacidades para incorporar inteligencia artificial.

No obstante, el avance tecnológico también exige inversiones complementarias en seguridad, capacitación y administración de riesgos.

Luis Laguerre, Socio Director de KPMG Panamá, señaló que la ciberseguridad debe integrarse a las decisiones estratégicas de las organizaciones.

“La ciberseguridad ha dejado de ser únicamente un desafío tecnológico y se ha convertido en un factor estratégico para el crecimiento y la continuidad de las organizaciones”.

El directivo destacó que la mayor adopción de IA y la dependencia de los datos requieren fortalecer la resiliencia digital e incorporar la seguridad desde el diseño de los procesos empresariales.

Falta de talento especializado es el principal desafío laboral para 56% de los CEO

La transformación tecnológica también está modificando las necesidades de contratación y capacitación de las empresas.

El informe identifica que 56% de los directores generales considera la brecha de habilidades como su principal desafío relacionado con la fuerza laboral.

La actualización de competencias y la capacitación en sistemas de inteligencia artificial ocupa el segundo lugar, con 52%, mientras que la atracción y retención de talento representa una preocupación para 47%.

Estos resultados sugieren que la disponibilidad de personal con conocimientos adecuados puede convertirse en un factor determinante para aprovechar las inversiones tecnológicas.

Las organizaciones no solamente necesitan adquirir soluciones de IA, sino también contar con trabajadores capaces de utilizarlas e integrarlas a sus actividades.

Para atender estos desafíos, los CEO están impulsando distintas estrategias:

  • 51% promueve conversaciones abiertas sobre la preparación de sus organizaciones para el futuro del trabajo.
  • 46% invierte de manera proactiva en programas de reconversión y actualización de habilidades.
  • 46% desarrolla capacitación personalizada por puesto para incorporar herramientas de inteligencia artificial.

En contraste, la resistencia de los trabajadores a utilizar IA aparece como una preocupación menos relevante.

Únicamente 26% de los CEO identifica la resistencia laboral como un desafío, frente al 33% que en 2025 señalaba dificultades relacionadas con la disposición o capacidad del talento para adaptarse a esta tecnología.

La diferencia apunta a que el principal reto empresarial podría estar menos relacionado con el rechazo a la IA y más con la necesidad de desarrollar competencias para utilizarla.

Liderazgo empresarial: 47% prioriza decisiones rápidas ante escenarios de riesgo

El informe también identifica cambios en las capacidades que los directores generales consideran indispensables para dirigir sus organizaciones.

Por segundo año consecutivo, la agilidad y la capacidad de tomar decisiones rápidas bajo presión aparecen como las principales habilidades de liderazgo.

En 2026, 47% de los CEO destaca estas competencias, frente al 26% registrado en 2025.

Asimismo, 44% considera fundamental fortalecer la visión estratégica y la planeación de escenarios, proporción que duplica el 22% observado el año anterior.

Por su parte, 39% señala como prioritaria la capacidad para identificar, jerarquizar y administrar riesgos, frente al 23% de 2025.

La evolución de estas prioridades refleja un entorno empresarial donde los directivos deben responder simultáneamente a cambios tecnológicos, presiones regulatorias y condiciones económicas inciertas.

En este contexto, las decisiones de inversión requieren una evaluación más amplia de sus posibles beneficios, costos y riesgos.

Ciberseguridad e inteligencia artificial redefinen la estrategia financiera de las empresas

Los resultados del 2026 Global CEO Outlook muestran que las grandes compañías están modificando la manera en que asignan recursos para sostener su crecimiento.

Mientras 45% incrementa sus inversiones en ciberseguridad, una proporción todavía mayor, de 79%, mantiene la inteligencia artificial entre sus prioridades estratégicas.

Sin embargo, la expectativa de recuperar los recursos destinados a IA en periodos de uno a tres años obliga a las organizaciones a desarrollar esquemas de evaluación financiera de mediano plazo.

A ello se suman los costos de cumplimiento regulatorio y la necesidad de invertir en capacitación especializada.

Para las empresas, la transformación digital ya no puede evaluarse únicamente a partir de la adquisición de tecnología o la automatización de procesos.

También requiere proteger información, garantizar la continuidad de las operaciones y desarrollar capacidades internas para aprovechar las nuevas herramientas.

La ciberseguridad, la inteligencia artificial y el talento especializado se perfilan como tres componentes de una misma estrategia de competitividad, en la que las decisiones tecnológicas tienen consecuencias directas sobre la rentabilidad, la administración de riesgos y las perspectivas de crecimiento empresarial.

Sobre el estudio

El 2026 Global CEO Outlook de KPMG corresponde a la duodécima edición del informe y se realizó entre el 11 de agosto y el 21 de septiembre de 2026.

Participaron 1,400 directores generales de empresas con ingresos anuales superiores a 500 millones de dólares, de las cuales aproximadamente un tercio registra ingresos superiores a 10,000 millones de dólares.

La investigación abarcó 12 mercados internacionales, entre ellos Estados Unidos, Alemania, China, Japón, Reino Unido y Francia, así como 13 sectores industriales.

Los resultados corresponden a una muestra global de grandes empresas y no constituyen una medición exclusiva del mercado mexicano.

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