El nearshoring ya no estaría modificando únicamente la ubicación de fábricas, centros logísticos y cadenas de suministro en Norteamérica. La expansión internacional de empresas mexicanas también comienza a influir en las decisiones sobre dónde viven, invierten y administran su patrimonio empresarios, ejecutivos y familias vinculadas con esos negocios.
De acuerdo con cifras de la National Association of REALTORS (NAR) citadas por BAI Capital, México elevó de 8% a 14% su participación entre los compradores internacionales de vivienda en Estados Unidos durante el último periodo analizado. Los mexicanos adquirieron aproximadamente 9,400 propiedades, con operaciones cercanas a 5 mil millones de dólares.
BAI Capital denomina a este fenómeno “Near-Living”: la expansión empresarial hacia Estados Unidos que termina acompañada por una mayor presencia residencial y patrimonial de las familias que dirigen esos negocios.
México ya representa 14% de los compradores internacionales de vivienda
El informe 2026 International Transactions in U.S. Residential Real Estate, citado en el documento, coloca a México como el segundo país de origen de compradores extranjeros de vivienda en Estados Unidos, únicamente detrás de Canadá.
El crecimiento resulta relevante por dos variables: número de propiedades y capital movilizado.
Los datos incluidos por BAI Capital muestran:
- Participación de México entre compradores internacionales: 14%, frente al 8% del periodo anterior.
- Aproximadamente 9,400 viviendas adquiridas por compradores mexicanos.
- Cerca de US$5 mil millones movilizados en transacciones inmobiliarias.
- México se ubicó como el segundo país de origen de compradores extranjeros.
- 56% de las compras internacionales totales correspondió a extranjeros que ya residían en Estados Unidos.
Este último porcentaje corresponde al conjunto de compradores internacionales analizado por NAR y no específicamente a los mexicanos.
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De mover fábricas a mover a quienes toman las decisiones
Durante los últimos años, buena parte de la conversación alrededor del nearshoring se ha concentrado en inversión extranjera, manufactura, infraestructura y cadenas de suministro.
BAI Capital plantea que existe una segunda etapa vinculada con las personas detrás de esas operaciones.
“Durante años hablamos del nearshoring como una estrategia empresarial. Hoy comenzamos a observar sus efectos sobre las familias que lideran esa expansión”, explicó Juan Carlos Eguiarte, Country Manager de BAI Capital en México.
El concepto de Near-Living utilizado por la firma describe situaciones en las que empresarios y familias establecen lo que denomina una “residencia operativa” en otro país para combinar actividades empresariales, educación, inversiones y administración patrimonial.
“Cuando una empresa cruza una frontera, con frecuencia también lo hacen sus directivos. Lo que cambia ya no es únicamente la ubicación de una planta o una oficina; cambia la forma en que una familia piensa dónde vivir, dónde educar a sus hijos, dónde administrar su patrimonio y desde dónde dirigir sus negocios”, añadió Eguiarte.
27% de las empresas familiares mexicanas prioriza expansión geográfica
El fenómeno inmobiliario coincide con estrategias de internacionalización entre las empresas familiares.
El KPMG Global Family Business Report 2026, citado por BAI Capital, señala que 27% de las empresas familiares mexicanas considera la expansión geográfica entre sus principales prioridades estratégicas de crecimiento.
La internacionalización de una compañía puede generar posteriormente decisiones sobre residencia, educación y distribución de activos entre distintas jurisdicciones.
Sin embargo, los datos presentados no permiten establecer que todas las compras inmobiliarias realizadas por mexicanos en Estados Unidos estén relacionadas con nearshoring o expansión empresarial. El término Near-Living es una conceptualización utilizada por BAI Capital para describir una tendencia que afirma observar entre empresarios y familias latinoamericanas.
Comprar una propiedad fuera de México no equivale solamente a invertir en vivienda
La firma sostiene que algunas familias empresarias están modificando la manera en que estructuran su patrimonio internacional.
Durante años, mantener activos fuera del país podía responder a objetivos de diversificación o protección frente a riesgos económicos y cambiarios. BAI Capital plantea que ahora puede existir también una lógica operativa.
Una vivienda puede utilizarse simultáneamente como residencia y como parte de una estrategia desde la cual desarrollar actividades empresariales o familiares en otro mercado.
La compañía denomina esta evolución “Movilidad Patrimonial”, concepto con el que describe estructuras orientadas a permitir que una familia opere, invierta, emprenda y desarrolle talento desde diferentes jurisdicciones.
US$5 mil millones muestran el tamaño del capital mexicano que busca vivienda en EU
El volumen reportado permite dimensionar el componente financiero del fenómeno.
Si aproximadamente 9,400 propiedades representaron cerca de US$5 mil millones en transacciones, el mercado inmobiliario estadounidense está captando una cantidad considerable de capital proveniente de compradores mexicanos.
No obstante, estas cifras por sí solas no permiten determinar qué proporción corresponde a empresarios, familias de alto patrimonio, compradores que buscan residencia permanente, inversionistas inmobiliarios o personas que ya viven en Estados Unidos.
Tampoco permiten concluir que los US$5 mil millones representen una salida neta equivalente de capital desde México, ya que las operaciones pueden involucrar compradores residentes en Estados Unidos, financiamiento y diferentes estructuras patrimoniales.
El patrimonio comienza a seguir la geografía de los negocios
El crecimiento de la participación mexicana en el mercado inmobiliario estadounidense muestra que la integración económica de Norteamérica tiene una dimensión que va más allá de plantas industriales y mercancías.
El concepto de Near-Living intenta colocar esa transformación en el terreno patrimonial: cuando una empresa internacionaliza sus operaciones, las decisiones financieras y familiares de sus propietarios o directivos también pueden comenzar a cruzar fronteras.
Los cerca de US$5 mil millones movilizados por compradores mexicanos ofrecen una referencia del tamaño del mercado, pero no demuestran por sí mismos que el nearshoring sea la causa de esas adquisiciones. La relación propuesta por BAI Capital deberá observarse conforme existan datos capaces de conectar directamente expansión empresarial, cambios de residencia e inversión inmobiliaria.
Lo que sí muestran las cifras presentadas es una mayor presencia mexicana entre los compradores internacionales de vivienda en Estados Unidos. Si la expansión geográfica de las empresas familiares continúa, la discusión sobre nearshoring podría incorporar cada vez más temas de diversificación patrimonial, residencia, fiscalidad internacional, sucesión y movilidad de capital, además de la inversión industrial que ha dominado la conversación hasta ahora.


