Las compras del supermercado, los pagos de servicios, las suscripciones digitales y las mensualidades de una tarjeta de crédito pueden revelar más sobre la salud de nuestras finanzas de lo que imaginamos. Revisar estos movimientos permite identificar gastos recurrentes, reconocer compromisos financieros y determinar cuánto dinero queda disponible para ahorrar o cumplir nuevas metas.
En México, 65.3% de la población de entre 18 y 70 años llevó un registro de sus gastos personales o del hogar durante 2024, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
La misma encuesta señala que 51.8% separó el dinero destinado al pago de deudas y otras obligaciones de sus gastos cotidianos, una práctica que permite identificar qué parte de los ingresos ya está comprometida.
Ante este panorama, Círculo de Crédito compartió cinco recomendaciones para analizar los hábitos de consumo, comprender el uso del crédito y organizar mejor el presupuesto personal.
¿Cómo saber en qué gastas tu dinero cada mes?
Uno de los principales desafíos de las finanzas personales es identificar cuánto dinero se destina a gastos cotidianos y qué proporción de los ingresos se encuentra comprometida antes de comenzar un nuevo mes.
Aunque algunos pagos son fáciles de reconocer, como la renta, los servicios o las mensualidades de un financiamiento, otros pueden pasar inadvertidos cuando se realizan en pequeñas cantidades.
Las compras ocasionales, los servicios de suscripción y los consumos con tarjeta pueden acumularse sin que exista un registro claro.
Por ello, revisar los movimientos bancarios permite conocer no solamente cuánto se gasta, sino también cuáles son los patrones de consumo que se repiten.
¿Cuántos mexicanos llevan un control de sus gastos?
Los resultados de la ENIF 2024 muestran que una parte importante de la población utiliza mecanismos para organizar sus recursos.
| Hábito financiero | Porcentaje de la población de 18 a 70 años |
|---|---|
| Lleva un registro de gastos personales o del hogar | 65.3% |
| Separa dinero para pagos o deudas del gasto diario | 51.8% |
Estos indicadores reflejan dos prácticas distintas: registrar los gastos permite identificar el destino del dinero, mientras que separar recursos para obligaciones facilita reconocer cuánto ingreso queda disponible.
Sin embargo, llevar un registro no garantiza por sí mismo una situación financiera saludable. Su utilidad depende de que la información se utilice para tomar decisiones sobre el consumo, el ahorro y el endeudamiento.
Cinco hábitos de compra que revelan cómo administras tu dinero
De acuerdo con Círculo de Crédito, las decisiones cotidianas de consumo pueden proporcionar información para evaluar el presupuesto y planear objetivos financieros.
Juan Manuel Ruiz Palmieri, CEO de Círculo de Crédito, explicó que revisar los gastos y el comportamiento crediticio permite construir una visión más completa de las finanzas personales.
“Nuestros hábitos de compra nos muestran en qué utilizamos nuestro dinero, mientras que el historial crediticio refleja cómo cumplimos nuestros compromisos financieros”.
A partir de esta relación, la Sociedad de Información Crediticia identificó cinco acciones para mejorar la organización financiera.
1. Identifica en qué gastas más dinero
El primer paso consiste en revisar los movimientos del último mes y agruparlos por categorías.
Entre los gastos que pueden identificarse se encuentran alimentación, transporte, vivienda, servicios, entretenimiento y compras personales.
El objetivo es determinar cuáles representan la mayor proporción del presupuesto y cuáles se repiten con frecuencia.
Por ejemplo, una persona puede conocer cuánto paga mensualmente por servicios básicos, pero no tener claridad sobre el dinero que destina a plataformas digitales, alimentos fuera de casa o compras pequeñas.
Agrupar los movimientos permite reconocer estos patrones y evaluar si corresponden con las prioridades financieras.
La recomendación es revisar tanto los gastos de mayor monto como aquellos que se repiten constantemente, pues ambos influyen en la disponibilidad de dinero.
2. Revisa cómo pagas tus compras: efectivo, débito o crédito
La segunda recomendación consiste en identificar los medios de pago utilizados para las compras habituales y ocasionales.
Círculo de Crédito propone distinguir especialmente entre los consumos realizados con tarjetas de débito y crédito.
Esta diferencia resulta importante porque pagar con débito implica utilizar recursos disponibles en una cuenta, mientras que una compra con crédito genera una obligación de pago posterior.
El uso de una tarjeta de crédito puede facilitar la administración de determinadas compras, pero también requiere considerar las fechas de corte, los vencimientos y las condiciones del financiamiento.
Revisar qué medio de pago se utiliza con mayor frecuencia permite identificar si los gastos cotidianos se cubren con ingresos disponibles o si se están acumulando compromisos para meses posteriores.
No obstante, utilizar crédito no implica necesariamente tener problemas financieros. El factor relevante es la capacidad para cumplir los pagos en las condiciones acordadas.
3. Calcula cuánto debes por compras a meses
Las compras a meses permiten distribuir el costo de determinados productos o servicios durante un periodo.
Sin embargo, cuando se mantienen varias operaciones simultáneamente, las mensualidades pueden comprometer una parte considerable del ingreso.
Círculo de Crédito recomienda revisar tres elementos: cuántas compras a plazos siguen activas, cuánto se paga mensualmente por todas ellas y cuándo termina cada compromiso.
Por ejemplo, una persona podría tener los siguientes pagos:
| Compra a meses | Pago mensual |
|---|---|
| Teléfono celular | $650 |
| Computadora | $1,200 |
| Electrodoméstico | $450 |
| Total comprometido al mes | $2,300 |
Ejemplo ilustrativo elaborado para explicar el cálculo; no corresponde a datos de la ENIF ni de Círculo de Crédito.
En este escenario, la persona ya tiene comprometidos 2,300 pesos mensuales, independientemente de otros gastos como alimentación, transporte o servicios.
Conocer esta cantidad permite evaluar si existe capacidad para asumir una nueva compra financiada.
También es importante revisar cuándo finaliza cada plazo, pues el dinero comprometido puede cambiar de un mes a otro.
4. Consulta tu Credit Score y conoce tu comportamiento crediticio
Otro elemento que recomienda revisar Círculo de Crédito es el Credit Score, un indicador numérico relacionado con el comportamiento de una persona frente a sus obligaciones de crédito.
Su consulta puede aportar información para comprender mejor el historial financiero y preparar decisiones relacionadas con futuros financiamientos.
El historial crediticio refleja aspectos del cumplimiento de compromisos financieros, mientras que los registros de consumo muestran en qué se utiliza el dinero.
Ambas fuentes ofrecen perspectivas distintas sobre la administración de los recursos.
Sin embargo, tener un determinado Credit Score no garantiza la aprobación de una tarjeta, un préstamo personal o un crédito hipotecario.
Cada institución financiera establece sus propios criterios de evaluación, que pueden considerar ingresos, capacidad de pago y otros factores.
Por ello, conocer este indicador debe entenderse como una herramienta informativa y no como una autorización anticipada de financiamiento.
5. Identifica gastos que puedes reducir para cumplir metas de ahorro
La quinta recomendación consiste en utilizar el registro de compras para identificar oportunidades de ahorro.
Una vez que se conocen los gastos habituales, resulta más sencillo evaluar cuáles pueden reducirse sin afectar obligaciones esenciales.
El dinero liberado puede destinarse a objetivos específicos, como estudios, viajes o compras de mayor valor.
Por ejemplo, si una persona identifica gastos que puede reducir en 500 pesos mensuales, podría acumular 6,000 pesos durante un año, siempre que mantenga ese ahorro de manera constante y sin considerar rendimientos.
El objetivo no necesariamente es eliminar todos los gastos recreativos, sino reconocer cuáles pueden ajustarse para dar prioridad a una meta financiera.
¿Cómo organizar tus gastos sin comprometer tus ingresos?
Una de las principales ventajas de revisar las compras es conocer la diferencia entre el ingreso total y el dinero que realmente se encuentra disponible.
Para realizar este cálculo, primero deben identificarse las obligaciones que se repiten cada mes.
Después pueden incorporarse los gastos variables, como alimentación, transporte y consumo personal.
Finalmente, es posible determinar cuánto dinero queda para ahorro u otros objetivos.
Ejemplo de un presupuesto mensual
| Concepto | Cantidad mensual |
|---|---|
| Ingreso disponible | $15,000 |
| Vivienda y servicios | $5,000 |
| Alimentación y transporte | $4,000 |
| Mensualidades de compras a crédito | $2,300 |
| Otros gastos | $1,500 |
| Dinero restante para ahorro u otros objetivos | $2,200 |
Ejemplo ilustrativo, no basado en cifras de la encuesta ni en un caso presentado por Círculo de Crédito.
Este ejercicio permite observar cómo las compras financiadas influyen en el presupuesto, incluso cuando fueron realizadas meses atrás.
También ayuda a reconocer si existe capacidad para asumir nuevas obligaciones sin comprometer los gastos habituales.
En la práctica, el presupuesto debe ajustarse a las circunstancias de cada persona, ya que los ingresos y compromisos financieros pueden variar.
¿Conviene ahorrar o comprar a meses?
Círculo de Crédito señala que el registro de gastos puede utilizarse para planear compras de mayor valor.
Por ejemplo, una persona interesada en adquirir una computadora puede comparar cuánto necesitaría ahorrar cada mes frente al pago mensual que implicaría financiarla.
La decisión depende de la urgencia de la compra, el dinero disponible y las condiciones del financiamiento.
Si el producto puede adquirirse mediante pagos a meses, es importante considerar cuánto ingreso quedará comprometido durante ese periodo.
También deben revisarse las condiciones del crédito, especialmente si existen intereses, comisiones u otros cargos.
Por otro lado, ahorrar antes de comprar puede permitir adquirir el producto sin asumir una nueva obligación de pago.
Ninguna de las dos alternativas es necesariamente mejor en todos los casos. Lo importante es comparar el costo total y evaluar la capacidad financiera antes de tomar una decisión.
¿Por qué es importante revisar varios meses de gastos?
Analizar únicamente un mes puede generar una imagen incompleta del comportamiento financiero.
Existen periodos en los que los gastos aumentan por vacaciones, celebraciones, reparaciones o compras extraordinarias.
Por ello, Círculo de Crédito recomienda revisar los movimientos durante varios meses para distinguir entre consumos habituales y ocasionales.
Ruiz Palmieri explicó que este ejercicio permite evitar que un periodo extraordinario se utilice como referencia para establecer un presupuesto permanente.
“Revisar las compras que realizamos por un periodo de varios meses nos ayuda a distinguir los gastos ocasionales de aquellos que se han vuelto habituales”.
El directivo añadió que esta práctica permite calcular con mayor claridad cuánto dinero puede destinarse a objetivos futuros.
Esta distinción también resulta útil para identificar compromisos que permanecen activos durante varios meses, como suscripciones, financiamientos y compras a plazos.
El historial crediticio y los hábitos de consumo ofrecen información diferente
Aunque están relacionados, los gastos cotidianos y el historial crediticio no representan lo mismo.
El registro de compras permite conocer cómo se distribuyen los ingresos y qué categorías concentran el consumo.
Por su parte, el historial crediticio ofrece información sobre el cumplimiento de las obligaciones financieras registradas.
Una persona puede mantener un buen comportamiento de pago y, al mismo tiempo, tener dificultades para ahorrar si destina gran parte de sus ingresos al consumo.
De manera similar, alguien puede llevar un presupuesto organizado sin utilizar productos de crédito.
Por ello, revisar ambas fuentes de información puede ayudar a comprender mejor la situación financiera personal, especialmente cuando se planea solicitar un préstamo o realizar una compra importante.
¿Qué revelan tus compras sobre tus finanzas personales?
Las decisiones de consumo permiten identificar hábitos que influyen directamente en la disponibilidad de dinero.
La frecuencia de determinadas compras, el uso de tarjetas de crédito y la acumulación de mensualidades pueden mostrar qué parte de los ingresos se encuentra comprometida.
Los datos de la ENIF 2024 indican que 65.3% de los mexicanos de entre 18 y 70 años lleva un registro de sus gastos, mientras que 51.8% separa recursos para cumplir pagos y deudas.
Círculo de Crédito considera que estas prácticas pueden complementarse con la revisión del historial crediticio y la planeación de metas de ahorro.
El objetivo no es únicamente saber cuánto se gastó durante el último mes, sino utilizar esa información para tomar mejores decisiones.
Conocer el destino del dinero, identificar obligaciones pendientes y establecer prioridades puede ayudar a evitar compromisos que superen la capacidad de pago y facilitar el cumplimiento de objetivos financieros.


