lunes, octubre 12, 2026
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El Senado de la República aprobó una reforma constitucional que exigiría nacionalidad mexicana única a quienes aspiren a ocupar la Presidencia de México, las gubernaturas de los estados o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. El proyecto obtuvo 86 votos a favor y 42 en contra y ahora deberá continuar el procedimiento previsto para modificar la Constitución.

La modificación plantea cambios a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, correspondientes a los requisitos para ocupar las titularidades de los poderes ejecutivos federal y locales. El debate enfrentó dos posiciones: legisladores que defendieron la medida como un mecanismo para reforzar la soberanía y quienes advirtieron que restringiría derechos políticos de mexicanos con doble nacionalidad. La existencia y alcance del proyecto también aparecen documentados en intervenciones legislativas publicadas este 29 de septiembre.

La aprobación del Senado, sin embargo, no significa que la Constitución ya haya cambiado. Al tratarse de una reforma constitucional, el proyecto fue enviado a los congresos estatales para continuar el proceso de aprobación.

¿Qué cambiaría con la reforma sobre doble nacionalidad?

La reforma establece un requisito adicional para quienes busquen encabezar determinados poderes ejecutivos.

El cambio comprende:

  • Presidencia de la República, mediante una modificación al artículo 82.
  • Gubernaturas de los estados, mediante el artículo 116.
  • Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, a través del artículo 122.

El proyecto no plantea eliminar de manera general la doble nacionalidad de los mexicanos. Su alcance se concentra en los requisitos para ejercer estas titularidades ejecutivas.

Por ello, una persona con doble nacionalidad podría conservar ambas, pero tendría que cumplir con el requisito constitucional correspondiente si pretende ocupar alguno de los cargos comprendidos por la reforma.

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Reforma obtuvo 86 votos a favor y 42 en contra

El Pleno del Senado aprobó tanto en lo general como en lo particular el proyecto previamente remitido por la Cámara de Diputados, con 86 votos favorables y 42 en contra.

Durante la discusión se presentaron reservas por parte de Clemente Castañeda Hoeflich, de Movimiento Ciudadano; Maki Esther Ortiz Domínguez, del PVEM, y Manlio Fabio Beltrones Rivera, senador sin grupo parlamentario, de acuerdo con la información proporcionada. Las propuestas no fueron incorporadas y los artículos reservados permanecieron en los términos del proyecto.

La discusión mostró diferencias entre las fuerzas políticas sobre el significado de establecer la nacionalidad única como requisito.

Morena y aliados argumentaron razones de soberanía

El senador de Morena Óscar Cantón Zetina sostuvo durante el debate, según la información proporcionada, que el dictamen no elimina derechos políticos ni cancela alguna nacionalidad, sino que busca establecer condiciones para quienes pretendan encabezar los poderes ejecutivos.

Desde el PVEM, María del Rocío Corona Nakamura defendió que el proyecto no busca criminalizar a los migrantes, sino establecer la nacionalidad única como condición para gobernar el país o una entidad federativa.

Lizeth Sánchez García, del PT, argumentó que la medida pretende proteger la soberanía ante posibles presiones provenientes del exterior y señaló que la reforma no elimina la doble nacionalidad de manera general.

Esas posiciones corresponden a los argumentos expresados por los legisladores favorables al proyecto, no a una determinación sobre los efectos jurídicos o políticos que eventualmente tendría la reforma.

PAN, PRI y MC cuestionaron el efecto sobre mexicanos con doble nacionalidad

Entre quienes se opusieron, el principal cuestionamiento estuvo relacionado con los derechos políticos de los mexicanos que cuentan con una segunda nacionalidad.

Laura Esquivel Torres, del PAN, sostuvo que la modificación envía un mensaje de desigualdad hacia la población migrante y cuestionó que una persona deba renunciar a otra nacionalidad para aspirar a representar al país. La postura contraria del PAN a la reforma fue reiterada públicamente durante la discusión legislativa.

El dirigente nacional del PRI y senador Alejandro Moreno Cárdenas sostuvo, según la información proporcionada, que poseer otra nacionalidad no determina la lealtad de una persona hacia México.

Luis Donaldo Colosio Riojas argumentó que la reforma mezcla los conceptos de ciudadanía y nacionalidad y puede afectar particularmente a personas cuyo vínculo con otro país deriva del lugar donde nacieron.

Las críticas se concentran, por tanto, en si el nuevo requisito representa una restricción justificada para determinados cargos o una limitación desproporcionada del derecho a ser votado de ciudadanos mexicanos con doble nacionalidad.

¿La reforma ya está vigente?

No.

El Senado completó una etapa del proceso legislativo, pero una modificación constitucional requiere pasos adicionales.

El proyecto fue remitido a los congresos de las entidades federativas. Para que una reforma a la Constitución federal prospere se requiere la aprobación de la mayoría de las legislaturas estatales y de la Ciudad de México, además del proceso de declaratoria y publicación correspondiente.

Hasta que esas etapas se completen, el nuevo requisito no debe tratarse como una disposición constitucional vigente.

Este punto resulta especialmente importante ante procesos electorales futuros: la votación del Senado no equivale por sí misma a la entrada en vigor de la modificación.

¿Qué pasaría con un mexicano que ya tiene doble nacionalidad?

La reforma discutida no plantea quitar automáticamente una nacionalidad ni prohibir que los mexicanos tengan dos.

La restricción está relacionada con la posibilidad de ocupar determinados cargos ejecutivos.

La consecuencia práctica dependerá del texto definitivo que concluya el proceso constitucional y de las reglas aplicables para acreditar el cumplimiento del requisito.

Por ahora, tampoco debe extenderse automáticamente la prohibición a cargos que no están contemplados en los artículos reformados por este proyecto.

El cambio abre un debate sobre movilidad internacional y derechos políticos

La reforma también adquiere relevancia fuera del terreno estrictamente electoral debido al tamaño de la comunidad mexicana que mantiene vínculos familiares, laborales y patrimoniales con otros países.

El debate legislativo refleja dos interpretaciones claramente distintas: quienes apoyan el cambio lo presentan como una condición asociada con la soberanía para ejercer los máximos cargos ejecutivos; sus opositores consideran que establece una restricción adicional para ciudadanos mexicanos con doble nacionalidad.

Determinar cuál será su alcance jurídico definitivo dependerá primero de que concluya el procedimiento constitucional. El siguiente punto a observar será cuántos congresos locales respaldan el proyecto y, si alcanza la mayoría necesaria, cuál será el texto finalmente declarado válido y publicado.

Hasta entonces, para los mexicanos con doble nacionalidad, la votación de 86 contra 42 representa una reforma constitucional en proceso, no una nueva prohibición ya vigente.

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